El Ministerio de Trabajo otorgó un plazo de 30 días calendario a los propietarios, operadores y responsables de bancas de lotería y apuestas de todo el país para que ajusten sus establecimientos a las exigencias del Código de Trabajo, las normas de seguridad y salud ocupacional, y las obligaciones del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Vencido ese período, la institución lanzará operativos masivos de inspección en todo el territorio nacional.
La medida, suscrita por el ministro Eddy Olivares Ortega, apunta directamente a un sector que emplea a aproximadamente 200,000 trabajadores en más de 110,000 bancas, y en el que casi la totalidad de la fuerza laboral son mujeres. La preocupación central del Ministerio es que muchas de estas trabajadoras permanecen durante jornadas prolongadas en pequeñas casetas que, en numerosos casos, carecen de instalaciones sanitarias básicas.
El período de adecuación voluntaria
Durante los 30 días de orientación, el Ministerio no suspenderá sus facultades de inspección ni las obligaciones legales vigentes. La entidad aclaró que continuará realizando intervenciones, en especial ante situaciones que representen riesgos inmediatos para la salud o la seguridad de los trabajadores. La ventana de tiempo está concebida como un margen para que los operadores corrijan deficiencias antes de que las infracciones sean documentadas formalmente.
El Ministerio subrayó que ni el tamaño reducido de una caseta ni la informalidad del establecimiento eximen a sus responsables de cumplir las obligaciones laborales. Según la disposición, la Constitución dominicana reconoce el derecho de los trabajadores a desempeñar sus funciones en condiciones que protejan su seguridad, salud e integridad, sin importar el tamaño de las instalaciones o si el negocio opera al margen de los registros correspondientes.
Qué revisarán los inspectores
Los operativos, una vez concluido el plazo, verificarán varios aspectos al mismo tiempo. En materia de condiciones físicas, los inspectores evaluarán la disponibilidad de servicios sanitarios adecuados y accesibles, asientos ergonómicos, ventilación, iluminación natural o artificial suficiente, acceso a agua potable y condiciones de limpieza e higiene. También se revisará la existencia de botiquines de primeros auxilios y extintores de incendios, acordes con las características y riesgos de cada local.
En el plano laboral y de seguridad social, los operativos comprobarán el pago del salario mínimo correspondiente, el respeto a las jornadas de trabajo y los períodos de descanso, el registro de los trabajadores ante la Seguridad Social y la formalización de las relaciones laborales en general.
Los propietarios y operadores tienen hasta el 24 de noviembre para adecuar sus locales antes de que los operativos masivos documenten infracciones y activen los procedimientos sancionatorios que establece la legislación vigente.









