El petróleo de Texas subió 3.8% este viernes 23 de octubre, hasta US$103.27 el barril, impulsado por el temor a una escalada militar de Estados Unidos contra Irán y nuevos ataques de los rebeldes hutíes del Yemen contra Arabia Saudí. Los contratos de futuros del WTI (West Texas Intermediate, referencia del crudo estadounidense) para diciembre sumaron US$3.80 frente al cierre anterior.
El avance consolida una semana de presión alcista sobre el petróleo de Texas: el crudo estadounidense acumula una revalorización de alrededor del 2% en los últimos cinco días, alimentada por la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio. Una mayor tensión en la región amenaza el suministro global de crudo y se traduce, de forma directa, en mayores costos de importación de combustibles para economías como la dominicana, que dependen del mercado internacional de hidrocarburos.
Tensión con Irán y amenazas postelectorales
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, reconoció este viernes al diario Financial Times que su país podría mantenerse en situación de bloqueo con Irán durante al menos un año, sin alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear de Teherán. Tanto el presidente Donald Trump como el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu han reiterado amenazas de lanzar una nueva ofensiva contra Irán una vez concluidas las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
El diario The New York Times informó el pasado miércoles 21 de octubre que EE.UU. e Israel han elaborado planes concretos para esos ataques, y Trump declaró a la prensa que «algo, de una manera u otra» puede «ocurrir pronto». Por su parte, el comandante en jefe del Ejército iraní, el general de división Amir Hatami, afirmó el jueves 22 de octubre que Irán está preparado para una «guerra asimétrica» con drones y sistemas no tripulados, según la agencia Tasnim.
Hutíes atacan Arabia Saudí y el estrecho de Ormuz bajo presión
En paralelo, Arabia Saudí informó este viernes haber interceptado un misil balístico lanzado por los rebeldes hutíes de Yemen contra Riad, y activó alertas de peligro en varias ciudades del reino. El jueves, los hutíes reivindicaron una serie de ataques de los dos días previos contra la sede del Ministerio de Defensa saudí, instalaciones de la petrolera estatal Saudi Aramco y los aeropuertos internacionales de Abha y Dammam.
Los efectos sobre el flujo de crudo ya son mensurables. Según datos de la firma de análisis Kpler, citados por el Wall Street Journal, el tráfico de petróleo a través del estrecho de Ormuz se ubica 26% por debajo de los niveles previos al inicio del conflicto, con una media de 12.65 millones de barriles diarios en los últimos siete días, frente a una referencia histórica de 17.15 millones. El estrecho de Ormuz es la vía marítima por donde transita cerca de un quinto del petróleo que se consume en el mundo.
Reservas en EE.UU. también presionan el precio
En el plano interno de EE.UU., el Gobierno reportó una caída semanal en las reservas comerciales de crudo de 3.1 millones de barriles, dato que reforzó la presión alcista sobre los precios. Una reducción de inventarios indica mayor demanda o menor oferta disponible, lo que típicamente empuja las cotizaciones al alza.
El mercado observará de cerca el desenlace de las elecciones del 3 de noviembre en EE.UU. y cualquier movimiento diplomático o militar hacia Irán en las semanas siguientes, factores que definirán si el precio del WTI consolida el umbral de los US$100 o cede presión ante una eventual distensión en Oriente Medio.










