Las tarjetas de crédito en República Dominicana registran una tasa máxima de 60% anual, lo que ubica al país en el quinto lugar entre los mercados más caros de América Latina, empatado con Venezuela, según un análisis comparativo de Diario Financiero sobre las tasas de interés máximas vigentes en 11 países de la región.
Esa cifra sitúa al país por encima de la mayoría de sus vecinos y tiene consecuencias directas para millones de hogares dominicanos: la cartera de tarjetas de crédito personales sumó RD$125,429 millones en julio de 2026, según datos de la Superintendencia de Bancos, lo que significa que un cambio en las tasas afectaría una masa considerable de deuda de consumo.
El ranking regional: quién cobra más y quién cobra menos
El análisis, que compara la tasa anual máxima o de referencia más relevante de cada mercado, revela un rango muy amplio en la región, desde 28% en Panamá hasta 114.13% en Perú.
| Posición | País | Tasa máxima o de referencia |
|---|---|---|
| 1 | Perú | 114.13% |
| 2 | México | 80.6% |
| 3 | Guatemala | 64.8% |
| 4 | Argentina | 63.15% |
| 5 | República Dominicana | 60% |
| 5 | Venezuela | 60% |
| 7 | Chile | 41.02% |
| 8 | Honduras | 39.96% |
| 9 | Costa Rica | 36.48% |
| 10 | Colombia | 29.24% |
| 11 | Panamá | 28% |
En el mercado dominicano, entidades como Banco Popular y Banesco publican tasas de 60% anual para tarjetas personales en pesos. Los cuatro países que superan a la República Dominicana tienen características particulares: Argentina arrastra una inflación elevada que presiona las tasas nominales, mientras que Perú, aunque fija un tope legal del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) de 114.13% para el segundo semestre de 2026, permite que algunas tarjetas comerciales lleguen hasta 199.80% anual.
Más del doble que Panamá y Colombia
La brecha con los mercados más baratos del ranking es sustancial. La tasa dominicana de 60% más que duplica el techo de Colombia (29.24%, tasa de usura de septiembre) y la tarifa más alta de Panamá (28%). Frente a Chile, cuya tasa máxima convencional vigente es 41.02%, la diferencia es de casi 19 puntos porcentuales.
Esas distancias reflejan marcos regulatorios distintos: Colombia y Panamá cuentan con topes de usura o regulaciones de mercado que comprimen el costo del crédito al consumo, mientras que en República Dominicana no existe actualmente un límite legal equivalente para tarjetas de crédito.
Qué cambiaría con la propuesta de ley
El análisis surge en el contexto de una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados por Alcibíades Tavárez, de la Fuerza del Pueblo, que propone reducir en 30% los intereses del financiamiento con tarjetas de crédito y fijar un tope máximo de 45% anual.
Si esa reforma se aprobara, la tasa máxima dominicana bajaría 15 puntos porcentuales, lo que reposicionaría al país del quinto al séptimo lugar del ranking regional, por encima de Chile pero por debajo de Venezuela. La propuesta también plantea prohibir el cobro de intereses sobre montos ya abonados y obliga a que el estado de cuenta indique el tiempo necesario para saldar la deuda pagando solo el mínimo mensual, una medida de transparencia que busca que el titular de la tarjeta comprenda el costo real de financiarse al mínimo.
La discusión legislativa llegará en un momento en que el mercado de tarjetas creció con fuerza: la cartera de RD$125,429 millones en julio de 2026 representa la exposición agregada del sistema a este instrumento. Las cifras comparativas del análisis sugieren que cualquier tope que se establezca tendrá como referencia obligada los marcos de Chile (41.02%) y Costa Rica (36.48%), los dos mercados regulados más próximos por encima y por debajo del nivel propuesto. El desenlace de la iniciativa legislativa y la posición que tome la Superintendencia de Bancos y el Banco Central (BCRD) marcarán la dirección del crédito al consumo en los próximos meses.
Nota metodológica: el análisis compara la tasa anual máxima o de referencia más relevante de cada país, según fuentes oficiales, tarifarios bancarios y medios especializados. Se combinan topes legales, tasas de referencia y tasas publicadas por bancos, con fechas de 2026 que no son idénticas entre sí. El ranking muestra órdenes de magnitud y no incluye comisiones, impuestos ni el costo anual total del crédito.








