El S&P 500 y el Nasdaq abrieron este martes 20 de octubre con pérdidas, arrastrados por el renovado escepticismo sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial (IA) y el encarecimiento del petróleo ante las tensiones con Irán. El S&P 500 cae 0.15%, el Nasdaq cede 0.46% y el Dow Jones Industrial sube 0.11%, mientras los bonos del Tesoro estadounidense recuperan demanda como activo refugio.
El deterioro golpea especialmente al sector tecnológico. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez años descendieron cinco puntos básicos, hasta 5.09%, señal de que los inversionistas buscan protección ante la incertidumbre, lo que a su vez limita las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) flexibilice su política monetaria antes de finalizar el año.
La IA pierde brillo en los mercados
La presión sobre las tecnológicas se intensificó tras el debut bursátil de Elice, empresa surcoreana de infraestructura de IA valorada en US$750 millones, cuyas acciones se desplomaron 32% en Seúl. El episodio profundizó las dudas sobre las denominadas neoclouds, compañías que financian centros de datos para ofrecer capacidad de procesamiento a terceros.
Las señales de deterioro se acumulan: Firmus canceló una salida a bolsa valorada en US$30,000 millones y CoreWeave (CRWV) acumula una caída superior a 60% desde su máximo. En el mercado de crédito, los bonos de CoreWeave llegaron a ofrecer rendimientos superiores a 15%, mientras el riesgo crediticio de SoftBank alcanzó su nivel más alto en casi cuatro años.
Roger Lee, analista de Cavendish, señaló a Bloomberg que el mercado necesita pruebas de que las cuantiosas inversiones en infraestructura de IA generan retornos suficientes, algo que todavía resulta difícil de comprobar. La atención se traslada ahora a los resultados de SpaceX y Netflix este martes 20 de octubre, seguidos por Tesla y Meta el miércoles. Esta última será especialmente relevante para evaluar el ritmo de inversión de las grandes tecnológicas.
Resultados corporativos con señales mixtas
Más allá de la tecnología, los resultados empresariales ofrecen un panorama heterogéneo. General Motors (GM) anunció una recompra de acciones por US$20,000 millones y ajustó su previsión anual de beneficio operativo a un rango de entre US$14,500 millones y US$15,500 millones. La automotriz obtuvo ganancias ajustadas de US$3.70 por acción, por encima de los US$3.56 esperados, aunque enfrenta menores volúmenes de ventas y presiones por las tasas de interés y los combustibles.
3M (MMM) elevó su previsión anual de ganancias ajustadas a entre US$9.10 y US$9.15 por acción tras superar las estimaciones trimestrales, y amplió su relación comercial con Amazon para suministrar productos destinados a centros de datos. GE Aerospace (GE) aumentó su proyección anual a entre US$8 y US$8.10 por acción, respaldada por la demanda de motores, repuestos y mantenimiento aeronáutico, pese al encarecimiento del combustible.
El petróleo complica el panorama monetario
El Brent superó brevemente los US$111 por barril, niveles máximos de cinco meses, ante la intensificación de los ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz. El crudo acumula un avance superior a 80% este año, mientras los precios del diésel europeo se han más que duplicado. Aunque los flujos petroleros del Golfo recuperaron cerca de 80% de sus niveles anteriores a la guerra, las restricciones sobre combustibles refinados persisten.
El encarecimiento energético también presiona al oro, que retrocede 0.4%, hasta US$4,123.59 por onza. La posibilidad de una inflación más persistente limita las expectativas de flexibilización monetaria: el mercado anticipa que la Fed mantendrá las tasas en su reunión del 28 de octubre, aunque contempla nuevas alzas antes de finalizar el año.
Europa y América Latina amplían los focos de atención
En Europa, las protestas por el costo de vida y las preocupaciones fiscales elevaron a más de 150 puntos básicos el diferencial entre los bonos franceses y alemanes a diez años, una señal de tensión que también debilitó al euro. El deterioro del apetito por riesgo se extendió desde Asia, donde el Kospi surcoreano cayó 3.7%, hasta Europa, con un retroceso de 0.8% del Stoxx 600.
Felipe Barragán, estratega sénior de investigación de Pepperstone, advirtió que la recuperación de los bonos podría reflejar una respuesta defensiva más que una mejora estructural de las condiciones financieras. En América Latina, Brasil enfrenta la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, con mayor demanda de coberturas cambiarias y preocupaciones fiscales. En Chile, la producción de cobre podría alcanzar su menor nivel en 23 años. Pese al deterioro bursátil, las acciones emergentes cotizan con un descuento récord de 53% frente a sus pares estadounidenses, según Bloomberg, mientras las expectativas de beneficios continúan al alza.
Los estrategas de BBVA describen el comportamiento del dólar como una fase de consolidación, más que una corrección sostenida, y prevén una leve debilidad a corto plazo, aunque consideran que los elevados precios de la energía, la resiliencia económica estadounidense y las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Fed siguen actuando como factores de apoyo. La jornada estará definida por los resultados de SpaceX, Netflix, Tesla y Meta, y por la evolución del precio del petróleo, factores que marcarán el tono del mercado en los próximos días.









