El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento del PIB de la economía dominicana de 4.6% para el cierre de 2026, según el informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO) difundido durante las Reuniones Anuales del FMI y el Grupo del Banco Mundial, celebradas del 12 al 18 de octubre en Bangkok, Tailandia.
Esa cifra supera más del doble el promedio estimado para América Latina, que el organismo fija en 2.3%, y coloca a República Dominicana como la segunda economía de mayor dinamismo en Centroamérica, solo por detrás de Panamá, al que le proyecta un crecimiento de 5.0% para este año. El resultado respalda la estrategia fiscal del gobierno en un contexto de presiones externas que han frenado a buena parte de la región.
Valoración positiva en Bangkok
La ponderación del FMI fue expuesta en presencia del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, durante un encuentro de alto nivel del organismo con los países del Departamento del Hemisferio Occidental, en el que participaron ministros y gobernadores de bancos centrales de América Latina y el Caribe.
Los participantes destacaron el crecimiento acumulado de 4.5% de la economía dominicana durante el período enero-septiembre de 2026, un desempeño que el FMI calificó positivamente pese a la inestabilidad generada por los conflictos geopolíticos globales. También resaltaron la aprobación de la Ley 30-26, denominada Plan Anticrisis, que incluye medidas de apoyo e incentivos a empresas y contribuyentes, así como disposiciones recaudatorias para financiar parte del incremento a los subsidios dirigidos a la población más vulnerable.
Retos de política económica
Díaz hizo énfasis en las condiciones que enfrenta el manejo de la política económica dominicana: altas tasas de interés internacionales, el cambio de política arancelaria en Estados Unidos y el alza en los precios de los derivados del petróleo. El ministro señaló, sin embargo, que la coyuntura abre una oportunidad para desmontar gradualmente los subsidios generalizados, que calificó de regresivos, y mejorar la focalización de las transferencias hacia los grupos más vulnerables.
Díaz también advirtió que la crisis no debe desviar los objetivos de largo plazo del país, como el aumento de la productividad y la agilización de trámites de permisología, con el fin de evitar que se ralentice la inversión privada en sectores clave.
Agenda bilateral con organismos y mercados
Durante su estancia en Bangkok, el ministro, acompañado por la viceministra de Crédito Público, María José Martínez, sostuvo reuniones de trabajo con Rodrigo Valdés y Juan Toro, del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI; con Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); con Susana Cordeiro, vicepresidenta del Banco Mundial; y con representantes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, con miras a retomar programas de fortalecimiento de los sistemas de control y fiscalización tributaria en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Asimismo, Díaz desarrolló una ronda de encuentros bilaterales con ejecutivos de bancos internacionales de inversión y agencias calificadoras de riesgo: Jefferies, Lazard, JP Morgan, S&P Global Ratings, Moody’s, Fitch Ratings, Scotiabank, SMBC Nikko Securities America y Citibank. En esas reuniones se abordaron las perspectivas macroeconómicas del país y su disciplina fiscal. Díaz también participó en la Mesa Redonda Ministerial presidida por el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, sobre aceleración del empleo.
El próximo indicador a seguir será la publicación del IMAE (Índice Mensual de Actividad Económica) correspondiente a octubre, que permitirá evaluar si el ritmo de expansión se sostiene en el tramo final del año y si la economía dominicana cierra 2026 en línea con la proyección del FMI.








