El Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas (ICDV) registró un crecimiento interanual de 6.42% en agosto de 2026, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) citados por el ingeniero Teodoro Tejada, expresidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA). Tejada llamó a las autoridades a actuar con rapidez ante la presión que ese ritmo de aumento ejerce sobre los proyectos habitacionales.
El encarecimiento sostenido de los materiales de construcción eleva el precio final de las viviendas y recorta las posibilidades de que familias de ingresos medios y bajos adquieran una propiedad mediante financiamiento, en un entorno en que las tasas de interés también presionan al alza el costo del crédito hipotecario.
Impacto sobre los proyectos habitacionales
Tejada explicó que el incremento de los costos directos, combinado con otros gastos asociados a la actividad, dificulta el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales y encarece las unidades disponibles en el mercado. «Es necesario que las autoridades, junto con los representantes del sector privado y las entidades vinculadas a la construcción, analicen alternativas que permitan reducir el impacto de los aumentos de costos y mantener activa la inversión en proyectos habitacionales», puntualizó el ingeniero.
El expresidente del CODIA subrayó que la construcción es uno de los sectores de mayor dinamismo para la economía nacional, dado su potencial para generar empleo directo e indirecto. Indicó además que la actividad arrastra a sectores relacionados como la producción de materiales, el transporte, el comercio y los servicios profesionales, amplificando su efecto sobre la economía.
Propuestas de política pública
Ante ese panorama, Tejada consideró necesario impulsar políticas públicas que faciliten el acceso a materiales a precios competitivos, promuevan nuevas inversiones y creen condiciones favorables para que los desarrolladores mantengan la ejecución de proyectos. Sostuvo que esas medidas contribuirían a evitar que los incrementos de costos sean trasladados de forma desproporcionada a los compradores.
El ingeniero afirmó que preservar la estabilidad del sector construcción debe ser una prioridad del Estado, tanto por su relevancia para el crecimiento económico como por su papel en la reducción del déficit habitacional del país. El ICDV, elaborado por la ONE, mide la variación de los precios de los insumos utilizados directamente en la edificación de viviendas y sirve como referencia para presupuestar proyectos y ajustar contratos en el sector.
Los actores del mercado inmobiliario y del financiamiento hipotecario estarán atentos a si el ritmo de alza del costo de construcción de viviendas se modera en los próximos meses o si continúa acelerando, lo que determinaría el margen que tienen los desarrolladores para sostener su cartera de proyectos sin trasladar el ajuste al precio final de las unidades.









