Prestar una cuenta bancaria a un familiar o amigo puede comprometer la responsabilidad legal y financiera de su titular, advirtió el Servicio Nacional del Consumidor Financiero (ProUsuario), que exhortó a la ciudadanía a mantener el control exclusivo de sus productos bancarios y a evitar que terceros los utilicen para recibir, transferir o retirar dinero.
La advertencia apunta a una práctica común que muchos consideran un simple gesto de confianza, pero cuyas implicaciones van más allá del favor personal. Cuando otra persona opera una cuenta ajena, todas las transacciones quedan registradas a nombre del titular, quien asume la responsabilidad ante las autoridades financieras y legales por cualquier movimiento irregular, sin importar que no haya sido el ejecutor directo.
Las conductas que ProUsuario recomienda evitar
La entidad fue específica en sus recomendaciones. Instó a rechazar cualquier solicitud para utilizar una cuenta personal como intermediaria en transacciones financieras y a no compartir claves de acceso, tarjetas bancarias ni números de identificación personal (PIN) con nadie, independientemente del grado de parentesco o la relación de confianza.
ProUsuario también aconsejó desconfiar de las ofertas que impliquen recibir o movilizar dinero por cuenta de terceros, en especial cuando no se conoce con claridad el origen de los fondos ni la finalidad de las operaciones. Este tipo de esquemas es frecuente en casos de lavado de activos y fraude financiero, donde los titulares de las cuentas pueden ser utilizados como eslabones sin saberlo.
Qué hacer si ya facilitaste tu cuenta
Si el titular ya permitió que otra persona use su cuenta, ProUsuario recomendó detener de inmediato esa práctica e impedir que terceros continúen realizando operaciones a través de ella.
La entidad recordó que el uso inadecuado de una cuenta bancaria puede afectar el perfil financiero del titular, con impacto directo en su historial crediticio y en su capacidad de acceder a préstamos o productos financieros en el futuro. Dependiendo de las circunstancias, el daño puede escalar a consecuencias legales, según señaló ProUsuario.
El titular de una cuenta bancaria es, ante la ley y ante las instituciones financieras, el responsable de todas las transacciones que se registren en ella. Ese principio convierte el préstamo de una cuenta en un riesgo concreto, no en un asunto menor. ProUsuario seguirá monitoreando estas prácticas como parte de sus labores de educación y protección al usuario financiero.






