El Nasdaq alcanza un nuevo máximo histórico este martes 7 de octubre al cerrar en 27,477.31 puntos, con una ganancia de 1.05%, liderado por la demanda de acciones tecnológicas que logró eclipsar las preocupaciones sobre precios de energía más elevados.
El S&P 500 y el Dow Jones también terminaron en verde: el primero avanzó 0.66%, hasta 7,773.95 unidades, mientras que el Dow ganó 0.18%, para cerrar en 51,267.90 puntos. El desempeño refleja que los inversionistas continúan encontrando soporte en los resultados corporativos, pese a un entorno de incertidumbre macroeconómica.
Ganancias sostenidas por fundamentos corporativos
«Los inversores tienen muchos motivos para preocuparse, pero las ganancias siguen siendo el contrapeso. Lo alentador es que esta fortaleza no es casualidad. Estamos viendo una combinación saludable de crecimiento y expansión de márgenes», señaló Mark Hackett, de Nationwide, en declaraciones recogidas por Bloomberg.
La expansión de márgenes hace referencia a que las empresas no solo están aumentando sus ventas, sino también mejorando la proporción de cada dólar de ingreso que se convierte en utilidad, un indicador de salud financiera que los mercados monitorean de cerca.
Alzas globales; el Bovespa se dispara 7.70%
La jornada positiva se extendió a otras plazas del mundo. El índice Bovespa de Brasil fue el más destacado al dispararse 7.70%, hasta los 206,911.89 enteros, luego de que el mercado procesó los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en ese país. En Asia, el Nikkei 225 de Japón avanzó 2.40%, hasta los 69,946.86 puntos.
En México, la Bolsa Mexicana de Valores también registró ganancias: el S&P/BMV IPC subió 0.69%, hasta los 64,975.08 enteros, y el FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores avanzó 0.56%, para cerrar en 1,316.80 enteros.
El petróleo cede tras señales de mayor oferta
En sentido contrario, los precios del crudo retrocedieron. El West Texas Intermediate (WTI) cayó 1.84%, hasta US$89.43 por barril, y el Brent, referencia internacional, perdió 2.05% para ubicarse en US$100.32 por barril. El descenso ocurrió luego de que Arabia Saudita redujo los precios del crudo para compradores asiáticos, una señal de que la oferta física está en aumento.
El comportamiento del precio del petróleo tiene implicaciones directas para economías importadoras de energía como la dominicana, donde el costo de los combustibles incide sobre la inflación, el gasto de los hogares y los costos de producción de las empresas. Los inversionistas estarán atentos a cómo evoluciona la producción saudita y la respuesta de la OPEP+ en sus próximas reuniones, así como al ritmo de resultados corporativos que seguirán marcando el apetito por riesgo en Wall Street.









