China confirmó este lunes que acordó con Estados Unidos prorrogar la tregua comercial entre ambas potencias hasta el 10 de enero de 2027, extendiendo así el plazo que originalmente vencía el 10 de noviembre. La extensión de dos meses amplía la ventana de negociación entre las dos mayores economías del mundo.
La confirmación, emitida por el Ministerio chino de Comercio, otorga tiempo para que Washington y Pekín revisen los compromisos ya pactados y discutan cómo profundizar sus relaciones económicas y comerciales. Para las empresas dominicanas exportadoras a ambos mercados, y para las que importan insumos manufacturados en China, la estabilidad temporal en el frente arancelario reduce la incertidumbre sobre costos y cadenas de suministro.
El origen del acuerdo y la confirmación tardía
El denominado «arreglo conjunto» fue alcanzado originalmente en Kuala Lumpur en octubre de 2025, días antes del encuentro entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la ciudad surcoreana de Busan. Ese acuerdo suspendió determinadas medidas arancelarias y no arancelarias adoptadas durante la escalada comercial entre ambos países.
Pekín había evitado hasta ahora confirmar de forma explícita la extensión anunciada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Tras la reciente cumbre presidencial, la Cancillería china se había limitado a señalar que los equipos económicos habían alcanzado un nuevo «arreglo conjunto», sin detallar su contenido.
El Ministerio de Comercio detalló este lunes también otros resultados de la octava ronda de consultas económicas y comerciales, celebrada entre el 20 y el 23 de septiembre en Nueva York y Washington, previa a la cumbre entre Xi y Trump.
Reducción arancelaria recíproca y nuevos consejos bilaterales
Entre los acuerdos alcanzados figura un marco de reducción arancelaria recíproca sobre productos valorados en aproximadamente US$30,000 millones por cada parte. Según el Ministerio chino, cerca del 90% de los bienes incluidos verán reducidos sus aranceles hasta los niveles de «nación más favorecida» una vez completados los procedimientos legales internos en cada país.
Ambas partes acordaron además establecer un Consejo de Comercio bilateral, cuya primera tarea será abordar ese paquete arancelario, y un Consejo de Inversión para tratar oportunidades y obstáculos empresariales. El Consejo de Comercio contará con un grupo de trabajo agrícola, y el carbón estadounidense quedará incluido en el esquema de reducción arancelaria, lo que Pekín considera que facilitará sus importaciones de esa materia prima durante 2027 y 2028.
En el ámbito de la inteligencia artificial, China confirmó que el viceprimer ministro He Lifeng y Bessent encabezarán un diálogo específico sobre la tecnología, cuya primera sesión ya tuvo lugar. Las partes también acordaron establecer un canal de comunicación sobre «incidentes» vinculados a la inteligencia artificial antes de volver a reunirse antes de finales de noviembre.
El Ministerio chino señaló que el acuerdo «brinda margen para que ambas partes revisen y evalúen la implementación de lo pactado y consideren cómo impulsar las relaciones económicas y comerciales». Las próximas semanas de negociación, y el resultado del Consejo de Comercio en su primera reunión, determinarán si la tregua comercial se convierte en un acuerdo estructural o si las tensiones entre Washington y Pekín retoman su curso al vencer la prórroga en enero de 2027.










