El precio del petróleo sube con fuerza este lunes 28 de septiembre, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó una oferta iraní de tregua de siete días que habría permitido reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. El Brent del mar del Norte, referencia del mercado mundial, avanzaba 3.1% hasta US$107.51 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), su equivalente estadounidense, ganaba 2.1% para situarse en US$94.32 por barril.
El alza encarece directamente los costos de importación de combustibles para República Dominicana y el resto de América Latina, economías que dependen del petróleo del mercado internacional para abastecer sus refinerías y centrales eléctricas. Una escalada sostenida por encima de los US$100 presiona los precios internos de los carburantes y amplía el déficit de la balanza comercial de países netamente importadores como el dominicano.
El rechazo de Trump y el detonante del alza
Irán planteó la semana pasada ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un plan para detener las hostilidades en Medio Oriente y reabrir el estrecho de Ormuz, paso naval por el que transita una porción significativa del crudo que producen los países del Golfo Pérsico. La propuesta generó alivio momentáneo en los mercados: los precios del petróleo habían retrocedido tras el anuncio iraní.
Sin embargo, Trump descartó el acuerdo el mismo lunes. «Quieren llegar a un acuerdo, pero no es el acuerdo que yo quiero hacer», declaró el mandatario, según recogieron las agencias AFP y Reuters. El rechazo bastó para revertir las caídas previas y disparar las cotizaciones en los mercados asiáticos durante la jornada de este lunes.
Ormuz y Bab el-Mandeb, dos cuellos de botella del crudo mundial
El estrecho de Ormuz ha permanecido bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto armado en Medio Oriente, que arrancó con los ataques de Estados Unidos e Israel a finales de febrero. Se trata de la principal ruta de exportación de hidrocarburos de los países del Golfo, y su cierre recorta de forma drástica la oferta disponible en el mercado global.
La tensión se agravó además con el bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb, en el Mar Rojo, por parte de los hutíes proiraníes de Yemen, que impiden el tránsito del petróleo procedente de Arabia Saudita. La combinación de ambos bloqueos reduce las rutas alternativas para el suministro y mantiene una prima de riesgo geopolítico elevada en los precios.
Los operadores del mercado estarán atentos a cualquier señal de negociación entre Washington y Teherán, así como a la postura que adopten los países del Golfo ante el doble cierre de rutas; una eventual apertura de Ormuz podría desinflar rápidamente las cotizaciones, mientras que una escalada adicional del conflicto podría llevar el Brent a niveles no vistos desde los picos de 2022.










