El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años trepó 17 puntos base hasta 5.12% este miércoles 23 de septiembre, su nivel más elevado desde julio de 2007, según datos de Dow Jones Market Data. Fue el peor día para el mercado de renta fija desde el 2 de abril de 2025, cuando la administración Trump anunció una ronda de aranceles globales.
El movimiento encarece el crédito para hogares, empresas y gobiernos en todo el mundo, dado que el bono a 10 años de EE.UU. funciona como referencia para buena parte de los costos de financiamiento de la economía global. Para República Dominicana y otros mercados emergentes, un alza sostenida en esas tasas presiona al alza el costo de emitir deuda soberana en dólares y puede debilitar las monedas regionales frente al dólar.
Los bonos sacuden a Wall Street
El detonante inmediato fue una subasta de bonos del Tesoro a cinco años con recepción débil: los compradores mostraron poca disposición a intervenir ante la velocidad de la caída de precios. A eso se sumó el índice preliminar de manufactura de S&P Global para septiembre, que registró la expansión más rápida desde julio de 2021 y acumuló cuatro meses consecutivos de avances. Los datos reforzaron la percepción de que la economía estadounidense mantiene suficiente fortaleza para soportar tasas elevadas, al tiempo que persisten presiones inflacionarias.
El selloff (venta generalizada de bonos) también encontró terreno fértil en el creciente volumen de deuda pública. La deuda nacional de EE.UU. superó los 40 billones de dólares el mes pasado, mientras el Tesoro estadounidense y varios gobiernos europeos enfrentan grandes necesidades de endeudamiento. A esto se suma la inversión requerida para expandir la infraestructura de inteligencia artificial.
Las pérdidas no se limitaron al mercado de renta fija. El Dow Jones retrocedió 0.5%, el S&P 500 cedió 0.7% y el Nasdaq Composite perdió 1.1% durante las primeras horas de la tarde, esto luego de que el Nasdaq alcanzara el martes un nuevo máximo de cierre y el S&P 500 se mantuviera cerca de su propio récord.
El resto de la curva del Tesoro
La presión se extendió a todos los plazos de la curva. El rendimiento del bono a 30 años subió 12 puntos base hasta 5.41%, su mayor nivel desde 2004. El bono a dos años, más sensible a las expectativas sobre política monetaria de la Fed, avanzó 17 puntos base hasta 4.9%, su nivel más alto en más de dos años.
El mercado apuesta por más aumentos de tasas
El fuerte movimiento reflejó también un cambio de expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. La probabilidad de un alza de tasas en octubre subió a 73%, desde 55% un día antes, según CME FedWatch. Las posibilidades de que la Fed eleve las tasas al menos una vez antes de su reunión de diciembre se acercaron a 95%.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había intentado contener el incremento de los rendimientos de largo plazo mediante un programa de mayores recompras de deuda que se extenderá hasta principios de noviembre. Operadores señalaron, sin embargo, que estas operaciones tuvieron poco efecto sobre las tasas de largo plazo. Los inversores seguirán de cerca las próximas señales de la Fed y los datos de inflación de septiembre para calibrar si el ciclo de alzas tiene más recorrido o si la pausa llega antes de lo previsto.










