Andrés Avelino Abreu Vargas, fundador de Avelino Abreu, SAS y uno de los pioneros del sector automotriz en República Dominicana, falleció este jueves 17 de septiembre, según confirmó la familia en un comunicado oficial.
Su muerte representa la pérdida de una figura central en el desarrollo de la industria de vehículos del país. La empresa que fundó representa actualmente 19 marcas internacionales de vehículos, neumáticos, lubricantes y equipos para sectores como la agroindustria y la construcción.
Una trayectoria de más de cinco décadas
Don Avelino inició su carrera en la industria automotriz en 1968 con la comercialización de los camiones alemanes MAN, marca que Avelino Abreu, SAS continúa representando en el país hasta la fecha. A partir de ese primer proyecto, construyó una organización que con los años incorporó marcas como Audi, Volkswagen, Bentley, SEAT, Subaru, Hino, Hyster, Kumho y Motul, entre otras.
Su participación empresarial trascendió el ámbito automotriz. Fue impulsor y expresidente de la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (Acofave), el principal gremio del sector en el país. Además, integró el Consejo de Administración del Banco Popular Dominicano durante más de tres décadas, consolidando su presencia en el sector financiero dominicano.
Honras fúnebres el sábado 19 de septiembre
Las honras fúnebres se realizarán el sábado 19 de septiembre, de 8:30 de la mañana a 3:00 de la tarde, en la sede principal de Avelino Abreu, SAS, ubicada en la avenida John F. Kennedy, kilómetro 6½, en Santo Domingo. La misa de cuerpo presente se celebrará en el mismo lugar, y posteriormente sus restos serán trasladados al cementerio Puerta del Cielo para su sepultura.
La familia solicitó que, en lugar de flores, quienes deseen expresar sus condolencias realicen donativos a la Fundación Proyecto Hombre a través de la cuenta corriente No. 798693495 del Banco Popular Dominicano.
Avelino Abreu, SAS destacó en su comunicado el legado del fundador, señalando que transmitió a generaciones de colaboradores y a su familia valores de ética, disciplina y servicio. La empresa, ahora sin su fundador, enfrenta la tarea de sostener una organización construida a lo largo de más de 58 años de actividad ininterrumpida en el mercado dominicano.








