La Asociación de Bancos de México (ABM) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) emitieron una alerta conjunta sobre el crecimiento del fraude con apps de préstamo y otras aplicaciones maliciosas que comprometen los dispositivos móviles de los usuarios del sistema financiero.
Una vez que el malware, es decir, software diseñado para infiltrarse y dañar un dispositivo sin el consentimiento del usuario, obtiene acceso al teléfono, los atacantes pueden utilizar las credenciales legítimas del cliente o mecanismos de autenticación comprometidos para realizar operaciones no autorizadas. Esto enfrenta a las propias instituciones financieras con dificultades para identificar de inmediato el origen de una transacción fraudulenta, lo que retrasa la respuesta y aumenta el riesgo de pérdida para el cuentahabiente.
Modalidades del fraude
Entre las modalidades identificadas por la ABM y la Condusef están el control remoto del teléfono, la superposición de pantallas (una pantalla falsa que se superpone sobre la aplicación bancaria real para robar datos), las extensiones maliciosas en navegadores y la instalación de archivos o aplicaciones comprometidas.
Como parte de la campaña preventiva, ambas instituciones recomendaron desconfiar de mensajes que generen urgencia o que provengan de remitentes dudosos, en especial cuando soliciten contraseñas, NIP, códigos de verificación o datos de tarjetas. También deben tomarse como señales de alerta las instrucciones para instalar aplicaciones desconocidas, permitir acceso remoto al teléfono, abrir enlaces sospechosos o descargar archivos desde mensajes no solicitados.
Un cambio inusual en el funcionamiento del celular, como lentitud repentina, aplicaciones que se abren solas o consumo excesivo de batería o datos, puede indicar que el dispositivo fue comprometido, según señaló la Condusef.
Qué hacer para reducir el riesgo
La ABM y la Condusef recomendaron mantener actualizado el sistema operativo, el navegador y las aplicaciones instaladas, así como utilizar herramientas antivirus activas. Descargue aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales como App Store o Google Play, y nunca comparta contraseñas, NIP ni códigos de verificación con terceros.
Antes de autorizar cualquier transferencia, el usuario debe verificar el monto, el beneficiario y la cuenta de destino. Activar las alertas de movimientos bancarios y revisar las operaciones directamente en la aplicación oficial del banco son medidas adicionales recomendadas por las autoridades.
En caso de recibir un mensaje sospechoso, la indicación es no descargar archivos ni aplicaciones adjuntas, bloquear el remitente y reportarlo. Si el usuario sospecha que su teléfono fue comprometido o detecta una operación no reconocida, debe detener la transacción, desconectar el dispositivo de internet y contactar de inmediato a su institución financiera a través de sus canales oficiales, además de cambiar sus contraseñas desde un dispositivo seguro.
La campaña refuerza una tendencia que también preocupa a reguladores en América Latina: el auge de los fraudes digitales en mercados donde la banca móvil crece a mayor velocidad que la educación financiera de sus usuarios. En República Dominicana, tanto el Banco Central (BCRD) como la Superintendencia de Bancos han emitido advertencias similares, y los próximos meses serán clave para medir si las campañas de prevención logran frenar el avance de este tipo de ataques.








