La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) alertó que las exportaciones dominicanas enfrentan un arancel de 12.5% en el mercado estadounidense, frente a tasas de 10% o 0% que aplican a productos de otros socios comerciales de Estados Unidos, lo que coloca a los exportadores nacionales en una posición de desventaja competitiva.
La diferencia arancelaria eleva el costo de entrada de los productos dominicanos al mayor mercado de exportación del país, presionando los márgenes de las empresas que operan desde República Dominicana y compiten directamente con bienes de terceros países que acceden a precios más bajos al consumidor estadounidense.
La posición de la AIRD
El gremio expresó su respaldo a los esfuerzos que desarrolla el Gobierno dominicano para abordar esta situación directamente con las autoridades de Washington. Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, valoró que las autoridades dominicanas estén manejando el tema «de manera firme» y manteniendo contacto directo con el sector productivo.
«Apoyamos los esfuerzos del Gobierno para abordar esta situación y confiamos en que el diálogo con las autoridades estadounidenses permitirá encontrar una solución que contribuya a colocar a nuestros exportadores en una mejor posición para competir», declaró Pujols.
La AIRD precisó que la desventaja arancelaria afecta a las exportaciones dominicanas «con algunas excepciones», sin detallar qué sectores o productos están excluidos del 12.5%. El gremio sostuvo que cualquier acuerdo que se alcance debe sustentarse en «un comercio basado en reglas claras y previsibles».
Qué está en juego
Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones dominicanas, incluyendo productos de zonas francas, manufacturas y bienes agropecuarios. Una reducción de la brecha arancelaria tendría impacto directo sobre la competitividad de las empresas instaladas en el país, el nivel de empleo en el sector exportador y los flujos de inversión extranjera directa orientados a la producción para ese mercado.
El gremio no precisó el plazo ni el mecanismo específico a través del cual se buscaría ajustar las condiciones de acceso. Los próximos movimientos en las negociaciones entre el Gobierno dominicano y Washington definirán si el país logra equiparar su posición arancelaria con la de competidores directos en el mercado estadounidense.








