La inversión en distribuidoras eléctricas de República Dominicana superará US$300 millones en 2025, el mayor desembolso registrado en ese renglón durante la gestión actual, anunció el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.
Los recursos se orientarán al mantenimiento, fortalecimiento y modernización de las redes eléctricas, además de acciones específicas para reducir las pérdidas del sistema, una de las debilidades estructurales más costosas del sector energético dominicano. Esas pérdidas representan una carga permanente para las finanzas públicas, que subsidia el déficit del sector.
El umbral que no puede bajar
«Este año, por primera vez en este período de gobierno, en las distribuidoras se van a superar los 300 millones de dólares de inversión», dijo Díaz, quien calificó ese nivel como un piso mínimo que no debe reducirse. «Eso es un umbral que no puede bajar, porque es inversión que se necesita de mantenimiento, pero también para mejorar las redes, para blindarlas», añadió el funcionario.
Parte de los recursos proviene de desembolsos de organismos multilaterales: el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) participan en el financiamiento, cuyos programas se extienden más allá de 2025 dentro de un esquema de largo plazo, según precisó el ministro.
Demanda eléctrica creció 79% desde 2019
Díaz señaló que el pico máximo de demanda eléctrica pasó de alrededor de 2,400 megavatios en 2019 a aproximadamente 4,300 megavatios en la actualidad, un incremento de 79% que obliga a generar más energía y eleva las necesidades financieras del sistema. El funcionario atribuyó ese crecimiento, en parte, a la expansión de la actividad económica del país.
En ese contexto, el ministro indicó que el país está suministrando prácticamente el 100% de la energía demandada y que la capacidad térmica aumentó alrededor de 50% respecto a la encontrada por la administración actual al inicio de su gestión.
Diversificación de la matriz y reducción del déficit
El ministro reconoció que reducir las pérdidas de las distribuidoras será un proceso de largo plazo, aunque sostuvo que las inversiones permitirán mejorar progresivamente la eficiencia del sistema. En materia de diversificación energética, recordó que en décadas anteriores los derivados del petróleo llegaron a representar hasta 90% de la generación eléctrica, mientras que hoy la matriz incluye plantas a carbón, gas natural, hidroeléctricas y una participación creciente de fuentes solares y eólicas.
Durante los próximos dos años entrará en operación nueva generación a gas con costos más bajos, lo que contribuiría a aliviar el déficit del sector. Las autoridades proyectan que, con las nuevas inversiones y la incorporación de generación más económica, el déficit eléctrico pueda disminuir considerablemente hacia 2028, una fecha que los mercados y los organismos financieros internacionales seguirán de cerca para evaluar el avance real del saneamiento del sistema.









