Las reservas internacionales del Banco Central de la República Dominicana superaron los US$15,000 millones, según informó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, durante La Agenda Semanal presidida por el presidente Luis Abinader.
Ese nivel de reservas equivale al principal colchón con el que cuenta el país para absorber choques externos: una caída abrupta de las remesas, una contracción del turismo o un endurecimiento repentino de los mercados de crédito internacionales afectarían menos a la economía dominicana mientras ese respaldo permanezca sólido.
Coordinación monetaria y fiscal
Díaz destacó que el Banco Central mantiene un manejo independiente de la política monetaria, pero coordina sus decisiones macroeconómicas con el Ministerio de Hacienda y Economía. «No hay que dejar de mencionar la fortaleza de nuestro Banco Central, que tiene más de 15 mil millones de dólares de reserva. Eso ante una crisis internacional es un buen seguro», afirmó el funcionario.
El ministro identificó tres condiciones que, a su juicio, diferencian a República Dominicana en la región: estabilidad macroeconómica, estabilidad social y estabilidad política. Sostuvo que esa combinación se presenta en pocos países de América Latina y es un factor que contribuye a mantener la confianza de los inversionistas.
Bonos y acceso al mercado de capitales
Como evidencia de esa confianza, Díaz citó las condiciones en las que el país ha colocado deuda en los mercados. Mencionó una emisión de bonos realizada a 15 años con una tasa cercana al 10%, un plazo y un precio que, según el ministro, habrían sido difíciles de obtener en años anteriores. «Eso era impensable hace varios años», señaló.
La emisión refleja que los inversores internacionales están dispuestos a prestarle al Estado dominicano a largo plazo, lo que reduce la presión de refinanciamiento de corto plazo sobre las finanzas públicas.
Nearshoring y el entorno global
Díaz reconoció que el escenario internacional se ha vuelto más exigente: tasas de interés más elevadas y una reconfiguración de las cadenas de comercio global presionan a economías emergentes como la dominicana. No obstante, indicó que ese mismo entorno abre oportunidades a través del nearshoring y el friendshoring, tendencias por las que empresas multinacionales trasladan o acercan sus operaciones a mercados aliados y geográficamente estratégicos, en las que RD podría posicionarse como destino.
El ministro precisó que el rol del Gobierno en ese contexto es complementar al sector privado mediante políticas públicas, regulación e inversión estatal en áreas donde la iniciativa privada no puede cubrir por sí sola las necesidades del país. El desempeño de las reservas internacionales del Banco Central en los próximos trimestres, junto con la evolución de la inversión extranjera directa y las condiciones de acceso al mercado de capitales, serán los indicadores que mostrarán si esa estrategia resiste el ciclo global de tasas altas.









