La inflación interanual en República Dominicana descendió a 5.13% en agosto de 2026, su segundo mes consecutivo de caída, frente al 5.67% registrado en junio, según informó el Banco Central (BCRD). El índice de precios al consumidor (IPC) anotó una variación mensual de 0.38% en agosto respecto a julio.
La desaceleración acumula una reducción de 0.54 puntos porcentuales en apenas dos meses, lo que sitúa a la economía dominicana en un proceso gradual de convergencia hacia el rango objetivo de 4.0% ± 1.0% fijado por el BCRD. El movimiento alivia presiones sobre los consumidores y da margen al Banco Central para mantener o ajustar su postura de política monetaria en lo que resta del año.
Inflación subyacente dentro del rango meta
La inflación subyacente interanual, que el BCRD emplea como señal más limpia para conducir la política monetaria porque excluye alimentos volátiles, combustibles, tarifas eléctricas, transporte regulado, bebidas alcohólicas y tabaco, bajó a 4.76% en agosto desde el 4.96% que sostuvo durante junio y julio. En términos mensuales, ese indicador mostró una variación de 0.40%.
Que la subyacente opere dentro del rango meta sugiere que las presiones de precios de origen doméstico y monetario se mantienen contenidas, reforzando lo que el BCRD describió como expectativas «ancladas a la meta en el horizonte de política monetaria».
Los grupos que más presionaron el IPC en agosto
Educación fue el rubro de mayor alza mensual, con una variación de 2.72%, impulsada por los incrementos en tarifas de colegios privados de preescolar, primaria y secundaria al inicio del ciclo escolar, además de ajustes en servicios universitarios, libros y transporte escolar. El BCRD señaló que este comportamiento responde al patrón estacional del período de matriculación.
Alimentos y Bebidas No Alcohólicas subieron 0.42% en el mes, traccionadas por papas, pollo fresco, arroz, agua purificada, hortalizas frescas, guandules verdes, refrescos y chinolas. Reducciones en ajíes, plátanos verdes, huevos, aguacates, yuca y naranjas atenuaron parcialmente el incremento.
El grupo Transporte reflejó una variación de 0.26%, empujada por los reajustes de precios del gobierno en gasolinas regular y premium, y en el gasoil, así como por aumentos en transporte en motocicleta y transporte escolar. En sentido contrario, los precios de los automóviles bajaron, favorecidos por la apreciación del peso dominicano frente al dólar, y las tarifas de boletos aéreos cedieron por la menor demanda estacional tras el período vacacional.
Bienes y Servicios Diversos anotó 0.40%, explicado principalmente por servicios de cuidado personal como corte, lavado y peinado de pelo. Restaurantes y Hoteles subió 0.39%, por comidas preparadas fuera del hogar. Muebles y Artículos para el Hogar registró 0.45% por productos de limpieza, y Salud marcó 0.34% por incrementos en algunos productos farmacéuticos. En conjunto, estos seis grupos explicaron el 88.38% de la inflación mensual de agosto.
Comportamiento regional y por ingreso
Por regiones, la inflación mensual de agosto fue más alta en el norte o Cibao (0.49%) y el sur (0.46%), seguidas por el este (0.34%) y la región Ozama, que comprende el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo (0.29%). La menor inflación en Ozama se atribuyó al mayor efecto de las bajas en precios de automóviles y pasajes aéreos, según el BCRD.
Por quintiles de ingreso, los hogares de menores recursos registraron la inflación mensual más baja: el quintil 1 anotó 0.32%, mientras los quintiles 2 y 3 marcaron 0.35% y 0.37%, respectivamente. Los quintiles 4 y 5, de mayores ingresos, cerraron en 0.37% y 0.35%. El BCRD explicó que la menor presión sobre el quintil más bajo responde a una incidencia reducida de los rubros de Educación y Restaurantes y Hoteles, y que los quintiles altos no acumularon más inflación gracias a las caídas en automóviles y boletos aéreos.
El ritmo al que la inflación interanual en República Dominicana continúe convergiendo hacia el rango meta dependerá, en las próximas lecturas, de la evolución de los precios de combustibles, del tipo de cambio y de la dinámica salarial en el sector educativo y de servicios; factores que el BCRD monitorea en cada reunión de su comité de política monetaria.









