El Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) realizó en Los Sano, Castañuela, Montecristi, una jornada de capacitación sobre drones agrícolas dirigida a productores arroceros y agricultores de la provincia, como parte de su programa «Tecnología en el Campo», desarrollado en coordinación con los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC).
La actividad acerca a los productores dominicanos herramientas que pueden reducir costos de insumos —agua, agroquímicos y combustible— y acortar los tiempos de trabajo en parcelas, factores críticos para la rentabilidad de cultivos como el arroz en una de las zonas de mayor producción del país.
Qué mostraron los expertos
La capacitación estuvo a cargo de especialistas de Farmdrons, empresa que realizó demostraciones en campo sobre las aplicaciones de los drones agrícolas en dos procesos clave: fumigación y manejo de cultivos. Los asistentes observaron cómo estas aeronaves no tripuladas permiten monitorear el estado de los cultivos en tiempo real e identificar áreas específicas dentro de las parcelas que requieren atención diferenciada.
Según el comunicado de la institución, la tecnología también facilita la optimización de los procesos de fertilización al aplicar insumos de manera más precisa, lo que se traduce en un uso más eficiente de los recursos disponibles.
Estuvieron presentes en la jornada Pablo Ramos, encargado administrativo del FEDA, y Eduardo Fernández, delegado provincial de Valverde de la institución, quienes destacaron el compromiso de la entidad de continuar llevando herramientas de agricultura de precisión a las comunidades productivas.
Alineación con la agenda de modernización agrícola
La iniciativa se enmarca en la política del gobierno del presidente Luis Abinader de avanzar hacia una agricultura más tecnificada, mediante la incorporación de maquinaria e innovación que eleven la productividad y reduzcan los costos de producción en el campo dominicano.
El FEDA, dirigido por Hecmilio Galván, ha priorizado zonas de alta relevancia para la producción nacional como Montecristi, provincia que concentra una parte significativa del cultivo arrocero del país. La próxima prueba del alcance de esta agenda será la extensión del programa a otras provincias productoras y la medición de los resultados concretos en rendimiento y costos que esta tecnología genere entre los agricultores capacitados.






