El rebote del dólar en Colombia superó los $96,3 entre el lunes y el cierre del jueves, en lo que representa la mayor corrección al alza de las últimas tres semanas y una de las más pronunciadas del año. La tasa de cambio representativa del mercado (TRM) —el precio oficial del dólar fijado por la Superintendencia Financiera— pasó de $3,048.12 el lunes hasta un promedio de negociación de $3,144.40 al cierre del jueves 27 de agosto.
La corrección encarece las importaciones denominadas en dólares y presiona los costos de empresas que compran insumos en el exterior, aunque los expertos consultados coinciden en que se trata de un movimiento técnico de corto plazo que no revierte la tendencia bajista de los últimos 12 meses.
Dos factores detrás del rebote
Los analistas identifican dos causas principales. La primera es técnica y de carácter doméstico: una caída en la posición propia de contado (PPC) de las entidades financieras, es decir, una menor disponibilidad de dólares en sus inventarios. La segunda es global: un fortalecimiento generalizado del billete verde que ha presionado a las monedas emergentes en los últimos días.
Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, explicó que cuando muchos clientes quieren vender dólares a futuro, los bancos deben vender esa posición en dólares, lo que reduce sus saldos en caja. «Cuando esa caja de las entidades financieras disminuye, lo que sucede es que el precio del dólar se presiona al alza. Empieza a tener un movimiento ascendente. En ocasiones pasadas, estos movimientos han durado más o menos 15 días, hasta que se vuelven a organizar las cajas de las entidades financieras», señaló.
Acevedo también apuntó que el rebote puede estar relacionado con la toma de utilidades por parte de operadores que aprovecharon los mínimos del lunes, pero subrayó que esto no implica un cambio en la tendencia a la baja del dólar.
El contexto: un peso fortalecido por remesas y carry trade
Las dos semanas previas al rebote habían sido particularmente intensas para el peso colombiano. El dólar llegó a niveles que no se registraban desde principios de octubre de 2018, impulsado por la entrada de remesas y la monetización de ayudas internacionales prometidas al país tras el sismo del 10 de agosto.
El peso colombiano ha sido, además, uno de los favoritos de los operadores de carry trade durante 2026 —una estrategia que consiste en endeudarse en una moneda de bajo rendimiento para invertir en otra de mayor retorno y capturar el diferencial de tasas—. Este año, el peso ha generado una rentabilidad al contado de más del 20%, el mejor desempeño entre todas las divisas del mercado cambiario mundial, según los datos citados por los analistas.
David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, coincidió en que el movimiento combina factores globales y domésticos. «Es un tema un poco más global y regional. Y también, a nivel doméstico, hay un descanso después de una caída bastante fuerte», dijo. Por su parte, José Luis Hernández, jefe de operaciones de Corficolombiana, sostuvo que el mercado encontró un piso y que esta corrección es saludable, aunque el carry trade sigue siendo relevante para el peso.
Los expertos no consideran que esta corrección sea suficiente para marcar un cambio de tendencia. Los mercados estarán atentos a si la posición de contado de los bancos se normaliza en los próximos 15 días, al ritmo de entrada de remesas y a las señales que emita la Reserva Federal de Estados Unidos sobre el rumbo de las tasas de interés, factor que incide directamente en el atractivo del carry trade en pesos colombianos.









