El ahorro en el sistema financiero dominicano pasó de RD$1.15 billones a RD$3.91 billones entre enero de 2015 y febrero de 2026, un incremento de RD$2.76 billones equivalente a un crecimiento de 240%, según un análisis de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) basado en estadísticas de la Superintendencia de Bancos.
Ese volumen de captaciones refleja una intermediación financiera más profunda: más recursos disponibles para que bancos, cooperativas y fondos de inversión financien hogares, empresas y proyectos productivos en el país. «El ahorro nacional canalizado a través del sistema financiero creció a un ritmo superior a la inflación, ampliando la disponibilidad de recursos para financiar hogares, empresas y proyectos productivos», señaló la ABA.
La banca múltiple consolida el liderazgo
La banca múltiple es la gran ganadora del período. Sus depósitos escalaron de RD$638,383 millones en 2015 a RD$2,499,646 millones (RD$2.5 billones) en la actualidad, un alza de 292%, mientras su participación de mercado avanzó de 55.5% a 63.5%. Su pico histórico se alcanzó en 2022, cuando concentró el 71.95% del total de captaciones del sistema, impulsado en parte, según la ABA, por una caída estadística registrada ese año en las cifras de cooperativas.
Las cooperativas, que en 2015 eran el segmento más importante con el 40.80% del ahorro total, cedieron terreno de forma significativa. Aunque sus captaciones crecieron en términos absolutos —de RD$469,337 millones a RD$606,448 millones, según datos del Banco Central— su participación relativa se redujo a 15.98%, lo que las ubica actualmente en el segundo lugar del sistema.
Las SAFI, el gran cambio estructural
El cambio más llamativo en la composición del ahorro en el sistema financiero es el ascenso de las sociedades administradoras de fondos de inversión (SAFI), vehículos que captan recursos del público para invertirlos en carteras diversificadas. Sus captaciones pasaron de apenas RD$5,569 millones en 2015 a RD$460,468 millones hoy, un crecimiento superior al 8,000% que las posiciona como el tercer mayor captador del sistema, con una participación del 11.77% del total.
Completan el mapa de captaciones las asociaciones de ahorro y préstamo, con RD$276,535 millones (7.17% del total); los bancos de ahorro y crédito, con RD$49,532 millones (1.32%); las entidades públicas, con RD$9,954 millones; y las corporaciones de crédito, con RD$1,396 millones (0.04%).
Migración hacia depósitos a plazo
La pandemia del COVID-19 marcó un punto de inflexión en el comportamiento del ahorro en el sistema financiero. En 2020, las inyecciones de liquidez del Banco Central —estimadas en torno a RD$120,000 millones— impulsaron el crecimiento de las captaciones a 18.8% interanual, el mayor ritmo registrado en los once años analizados. «Paradójicamente, mientras la economía se contraía, el ahorro crecía: los hogares acumularon liquidez ante la incertidumbre y la caída del consumo», precisó la ABA.
A partir de 2023, con tasas pasivas más atractivas —es decir, mejores rendimientos que los bancos ofrecen a quienes depositan—, los ahorrantes reorientaron sus recursos hacia instrumentos de mayor rentabilidad. Los depósitos a plazo, que representaban el 37% del total en 2022, escalaron al 48% en 2025, según el informe de la ABA. Ese desplazamiento refleja un ahorrante dominicano más activo en la búsqueda de rendimientos, no solo de liquidez.
El siguiente indicador a seguir es si esa preferencia por los depósitos a plazo se mantiene o se revierte en la medida en que el Banco Central ajuste su tasa de política monetaria, lo que alteraría directamente el atractivo de los instrumentos de captación a plazo fijo en todo el sistema.







