El mercado accionario estadounidense cerró al alza el lunes 25 de agosto de 2026, impulsado por la anticipación de los resultados de Nvidia, el fabricante de semiconductores cuyo reporte trimestral se perfila como el termómetro del ciclo de inversión en inteligencia artificial. El Nasdaq lideró las ganancias con un avance de 0.66%, hasta los 2,151.30 puntos.
El S&P 500 y el Dow Jones también terminaron en verde, con alzas de 0.32% y 0.30%, para situarse en 7,677.28 y 53,577.40 enteros, respectivamente. Para los inversionistas en activos de riesgo —incluidos fondos y carteras que operan desde América Latina—, el comportamiento de estas plazas en la semana será decisivo para calibrar el apetito global por tecnología y capital de riesgo.
Nvidia, en el centro del escrutinio del mercado
Enrique Covarrubias, economista en jefe y director de análisis de Actinver, señaló que «el reporte de Nvidia será una de las principales pruebas para las valuaciones del sector tecnológico: el mercado buscará confirmar si el crecimiento asociado a la inteligencia artificial continúa respaldando las elevadas expectativas sobre los semiconductores».
La publicación de cifras de Nvidia ha adquirido relevancia sistémica en los últimos trimestres porque la demanda de sus chips para centros de datos y aplicaciones de inteligencia artificial se ha convertido en indicador adelantado del gasto tecnológico corporativo a nivel global. Un resultado por debajo de las expectativas podría replantear las valuaciones de todo el sector.
Bolsas mexicanas y mercados europeos también en positivo
En México, el S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores cerró con un avance de 0.79%, hasta las 66,293.07 unidades, mientras que el FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores ganó 0.76%, para quedar en 1,337.47 unidades.
Del lado europeo, los mercados también terminaron en verde. El DAX de Alemania subió 0.61%, hasta las 26,266.14 unidades, y el FTSE MIB de Italia avanzó 0.34%, a 52,720.31 enteros.
Petróleo cae con fuerza por señales desde el Estrecho de Ormuz
En sentido contrario, los precios del crudo registraron caídas pronunciadas. El Brent se desplomó 5.96%, hasta los US$86.53 por barril, y el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 5.18%, a US$86.59 por barril, ante el avance de las conversaciones entre Irán y Omán para una reapertura provisional del Estrecho de Ormuz —una vía marítima estratégica por la que transita cerca de un quinto del petróleo comercializado en el mundo—, lo que ampliaría la oferta disponible y presionaría los precios a la baja.
Para República Dominicana, la caída del petróleo podría traducirse en una reducción en los costos de importación energética, que representan una parte relevante de la factura de bienes que presiona el déficit de cuenta corriente. La próxima sesión en Wall Street, con los resultados de Nvidia ya sobre la mesa, definirá si el rebote de esta jornada marca una tendencia o solo una pausa antes de mayor volatilidad.








