El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, descartó que la tarifa eléctrica en la República Dominicana vaya a subir en el corto plazo, y señaló que los esfuerzos del sector están concentrados en mejorar el desempeño del sistema, ampliar la oferta de energía y reducir las pérdidas de las distribuidoras.
La declaración cobra relevancia porque el Plan Nacional Plurianual del Sector Público 2025-2028 contempla la posibilidad de ajustes tarifarios como parte de las medidas para enfrentar los desafíos estructurales del sistema eléctrico dominicano —uno de los más deficitarios de América Latina—, lo que había generado expectativas sobre una revisión de precios. Santos, quien también preside el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), aclaró que la inclusión de esa medida en el documento de planificación no equivale a una decisión de implementarla.
Reducción de pérdidas, prioridad inmediata
La agenda más urgente del ministerio apunta a recortar las pérdidas técnicas y comerciales de Edenorte, Edesur y EDE Este, las tres distribuidoras estatales. Esas pérdidas —que ocurren tanto por deficiencias en las redes como por conexiones irregulares y falta de medición— tienen una incidencia directa sobre los resultados financieros de las empresas y, por tanto, sobre el subsidio que el Estado debe transferir al sector cada año.
Según Santos, las acciones concretas incluyen mejoras en las redes de distribución, mayor eficiencia operativa, fortalecimiento de los sistemas de medición y la regularización de usuarios que actualmente no pagan o no están registrados.
Nueva generación y sostenibilidad integral
El ministro subrayó que la incorporación de nueva capacidad de generación es otra de las prioridades, junto con avances en transmisión y distribución. Santos sostuvo que la sostenibilidad del sector no depende de una sola variable, sino de progresos simultáneos en toda la cadena: generación, transmisión, distribución, eficiencia y gestión.
La tarifa eléctrica dominicana no ha tenido un ajuste estructural en años, y el subsidio al sector representó históricamente uno de los mayores gastos del presupuesto público. La estrategia de las autoridades busca sanear las finanzas del sistema por la vía del desempeño operativo antes de recurrir a un incremento de precios al usuario final.
Los próximos indicadores a seguir son la evolución de las pérdidas en las tres distribuidoras y el avance de los proyectos de nueva generación anunciados por el Ministerio de Energía y Minas, señales que determinarán si la opción tarifaria consignada en el plan plurianual se activa o se mantiene en pausa.







