El precio del petróleo cayó más de US$1 por barril el lunes 24 de agosto, en una jornada marcada por la toma de ganancias tras dos semanas de alzas y la espera de los mercados por los detalles de las nuevas sanciones que Estados Unidos planea imponer a Irán.
A las 11:31 GMT, los futuros del Brent —referencia internacional— cedían US$1.16, o 1.23%, hasta US$93.23 por barril, según Reuters. El West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, retrocedía US$1.55, o 1.78%, hasta US$85.51 por barril. Para los importadores latinoamericanos de combustibles y para países como República Dominicana, que depende de petróleo importado para su generación eléctrica y transporte, este nivel de precios continúa presionando la factura energética.
Dos semanas de alzas detrás de la caída
Ambos contratos habían registrado la semana anterior su segundo avance semanal consecutivo, con un incremento superior al 5%, impulsados por el estancamiento de las negociaciones de paz entre Washington y Teherán. Ese bloqueo diplomático ha limitado los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz, una ruta por la que antes transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
La perspectiva de nuevas sanciones estadounidenses a Irán mantiene la incertidumbre sobre el volumen de oferta disponible desde Oriente Medio, lo que había sostenido los precios en las últimas jornadas. El lunes, sin embargo, los inversores prefirieron asegurar beneficios ante la ausencia de novedades concretas sobre esas medidas.
El dólar, bajo presión por señales del Tesoro
En paralelo, el dólar estadounidense operaba el lunes cerca de mínimos no vistos desde octubre de 2018 en los mercados de divisas, lo que también incide en el precio de las materias primas denominadas en esa moneda. En Colombia, la divisa abrió en $3,039 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $3,048.12, y tocó un mínimo de $3,021.50 durante la sesión, nivel no registrado desde el 5 de octubre de 2018.
La debilidad del dólar obedece, en parte, a que el Tesoro de Estados Unidos anunció la semana pasada que duplicará las recompras de deuda a largo plazo hasta US$4,000 millones por operación, luego de que el rendimiento de los bonos a 30 años alcanzara máximos de casi dos décadas. Aunque la cifra es marginal en un mercado valorado en US$32 billones, la señal de intervención fue suficiente para inquietar a los operadores y presionar a la baja la moneda estadounidense.
El euro bajaba levemente a US$1.1664, aunque mantenía posiciones cerca del máximo de tres meses alcanzado la semana pasada. La libra esterlina también cedía hasta US$1.36, pero rondaba un pico de seis meses. El dólar canadiense, por su parte, caía 0.5% a 1.384 unidades frente al dólar estadounidense, penalizado por los aranceles del 50% que Washington impuso a productos canadienses y la respuesta equivalente de Ottawa.
Los mercados aguardan esta semana los discursos de autoridades de política monetaria en Estados Unidos y Japón, que podrían dar señales sobre el ritmo de ajuste de tasas en ambas economías. Cualquier mensaje que sugiera una Reserva Federal más restrictiva podría revertir parte de la debilidad del dólar y, con ello, moderar los precios del crudo en los días siguientes.






