El precio del oro retrocedió el viernes 0.4%, hasta US$4,334.48 por onza, después de que el metal alcanzara su nivel más alto en 10 semanas, mientras los inversionistas tomaban utilidades tras un repunte acelerado que despertó cautela entre los operadores.
Los futuros del oro (Gold Futures) caían 0.7%, a US$4,390.30, y la plata (XAG/USD) perdía 0.4%, a US$64.23 por onza. El platino (XPT/USD), en contravía, avanzaba 0.3%, a US$1,724.43. El Índice del Dólar (DXY) retrocedía 0.1%, a 99.82, lo que en condiciones normales daría soporte al metal, dado que un dólar más débil abarata el oro para compradores en otras divisas.
A pesar de la corrección, el oro se mantenía encaminado a registrar su segunda subida semanal consecutiva, lo que refleja que el sesgo de fondo del mercado sigue siendo favorable al metal.
Inflación moderada reduce presión sobre la Fed
La caída del jueves —de 1.3%— se produjo después de que una serie de datos de inflación relativamente contenidos en Estados Unidos llevara a los operadores a reevaluar el ritmo del repunte. Las cifras mostraron que el impacto inflacionario de las disrupciones energéticas vinculadas a la tensión en el Estrecho de Ormuz fue más limitado de lo esperado durante julio.
El índice de precios al productor (PPI, por sus siglas en inglés) general no registró crecimiento mensual en julio, mientras que el PPI subyacente —que excluye alimentos y energía— avanzó 0.2%, con ambos resultados por debajo de las previsiones del mercado, según ANZ. Esas cifras se sumaron a un reporte del índice de precios al consumidor (CPI) también moderado publicado durante la semana, ofreciendo señales de que las presiones inflacionarias no se aceleraron al ritmo que se temía cuando estalló el conflicto.
Una menor probabilidad de un alza inmediata de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) tiende a favorecer al oro, dado que el metal no genera ingresos por intereses y resulta menos costoso de mantener frente a instrumentos de renta fija cuando las tasas son bajas.
Mercado calibra el siguiente movimiento de la Fed
Los mercados asignan ahora una probabilidad cercana a una de cada tres de que la Fed suba tasas en su reunión de septiembre, un escenario menos agresivo que el descontado semanas atrás. ANZ señaló que los últimos datos del PPI reforzaron los argumentos para mantener las tasas sin cambios en el corto plazo.
Los inversionistas recibirán más datos sobre el mercado laboral antes de la próxima decisión de la Fed. También seguirán de cerca las declaraciones del presidente de la institución, Kevin Warsh, durante el simposio de Jackson Hole, que se celebra a finales de este mes y que históricamente ha servido de plataforma para señalizar giros en la política monetaria.
Toma de utilidades después de superar clave técnica
ANZ destacó que la aceleración de la toma de utilidades se produjo después de que el precio del oro superó su promedio móvil de 100 días, un nivel técnico de referencia ampliamente seguido por operadores que suele provocar ajustes de posiciones cuando se sobrepasa con rapidez.
La incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz —ruta por la que transita una parte significativa del petróleo mundial— mantiene en el centro de atención los riesgos inflacionarios ligados a la energía. Para los mercados emergentes como República Dominicana, donde el precio del petróleo incide directamente en el costo del transporte, la electricidad y la inflación local, la evolución del conflicto y su efecto sobre el precio del oro y el dólar seguirán siendo variables a vigilar en las próximas semanas.









