Las zonas francas dominicanas deben moverse con rapidez desde el diagnóstico hacia la ejecución de acciones concretas, según concluyó la Mesa Ejecutiva del Sector coordinada por el empresario Miguel Lama durante el Foro META RD 2036, celebrado el miércoles 11 de agosto de 2026 en Santo Domingo.
El foro —organizado por el Ministerio de la Presidencia y el Consejo Nacional de Competitividad— reunió a representantes del Gobierno, empresas, instituciones académicas y organismos multilaterales con el objetivo de construir una visión de desarrollo nacional hacia 2036. La mesa de zonas francas opera como uno de los comités sectoriales de ese proceso y sus conclusiones pueden derivar en políticas públicas concretas para un sector que representa una de las principales fuentes de exportaciones y empleo formal del país.
Ocho iniciativas y dos presiones externas
La sesión de trabajo revisó ocho iniciativas estratégicas del Comité de Zonas Francas de META RD 2036, que abarcan herramientas financieras, agilización de permisos, promoción internacional, talento humano, infraestructura y mecanismos de articulación público-privada. La jornada fue conducida por Lama junto a María Camila Barriga, especialista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Entre los desafíos prioritarios, la mesa señaló dos presiones externas que condicionan la competitividad del sector: la incertidumbre en torno a la política arancelaria de Estados Unidos, destino principal de las exportaciones de las zonas francas, y la competencia creciente de otros países con mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense. Los participantes coincidieron en que República Dominicana debe atender de manera simultánea retos coyunturales —como el entorno arancelario— y retos estructurales de más largo plazo.
Capital humano, el nudo más complejo
El desarrollo del capital humano concentró una parte significativa del debate. La mesa identificó como problemas prioritarios la escasez de talento especializado, la brecha entre la oferta académica y las necesidades reales de la industria, las dificultades para atraer y retener profesionales altamente calificados, y la débil articulación entre universidades, sector privado y Gobierno.
En respuesta, los participantes propusieron diseñar una política integral de atracción y retención de talento, crear incentivos para facilitar el retorno de profesionales dominicanos radicados en el exterior, ampliar programas de pasantías y prácticas profesionales mediante iniciativas lideradas por INDEX —la asociación que agrupa a las zonas francas— y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), evaluar mecanismos para subsidiar matrículas en programas STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas, por sus siglas en inglés) y mapear desde ahora las competencias que el sector requerirá en el futuro para orientar la oferta educativa.
«Las zonas francas han demostrado ser uno de los motores más dinámicos de la economía dominicana. Para mantener ese liderazgo necesitamos un entorno que favorezca la inversión, la innovación, la formación del talento y una mayor capacidad de adaptación frente a los cambios del comercio internacional», declaró Lama durante la sesión.
La mesa también abordó la diversificación productiva y el posicionamiento internacional del país como ejes transversales que trascienden al sector de zonas francas y se conectan con la agenda de competitividad nacional más amplia.
La próxima reunión de la Mesa Ejecutiva buscará avanzar hacia una agenda de implementación orientada a resultados medibles, según indicó Lama. Lo que los actores del sector y los inversionistas observarán de cerca es si esa agenda logra traducirse en decisiones regulatorias y presupuestarias concretas antes de que la ventana competitiva frente a otros destinos de manufactura en la región se estreche aún más.









