La probabilidad de una subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal este miércoles ha escalado al 38%, según la herramienta CME FedWatch, frente al 12% registrado apenas doce días atrás. El FOMC anuncia su decisión a las 20:00 h (hora de Madrid) y, aunque el consenso todavía da por bueno el mantenimiento del rango en 3.50%-3.75%, la incertidumbre en torno a la reunión es la mayor en años.
El telón de fondo inflacionario justifica la tensión. La inflación general en Estados Unidos se situó en el 3.5% interanual en junio de 2026, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. El IPC subyacente marcó el 2.6%. A eso se suman el repunte del petróleo por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y los aranceles renovados, factores que generan presión inflacionaria de oferta difícil de controlar solo con política monetaria.
El protagonista de esta reunión es Kevin Warsh, nuevo presidente de la Reserva Federal desde mayo. Warsh ha eliminado el llamado forward guidance, la práctica por la que los bancos centrales anticipan sus próximos movimientos, devolviéndole a cada reunión del FOMC todo su peso decisivo. Kevin Thozet, miembro del Comité de Inversión de Carmignac, lo resumió en declaraciones recogidas por El Economista: «A partir de ahora, cada reunión de la Reserva Federal pasará a ser totalmente decisiva». A eso se añade que el gobernador Christopher Waller ya advirtió en julio de que podrían ser necesarias subidas «a corto plazo» si la inflación no converge hacia el 2%.
El debate entre analistas gira en torno a dos escenarios bien definidos. Si la Fed mantiene los tipos, la atención se desplazará de inmediato a la rueda de prensa de Warsh (20:30 h, Madrid) y a cualquier señal sobre septiembre, donde los futuros ya descuentan una subida de 25 puntos básicos seguida de otra posible en diciembre. Michael Gapen, economista jefe para Estados Unidos de Morgan Stanley, considera probable el mantenimiento, aunque matiza en declaraciones a Investopedia: «¿Buscará [Warsh] establecer su reputación antiinflacionaria con subidas de tipos ahora para que la inflación converja al 2% más rápidamente? No lo creemos, pero no podemos descartarlo».
Padhraic Garvey, director regional de investigación para América de ING, va un paso más allá y habla de una posible «subida preventiva» que reforzaría la credibilidad de Warsh al inicio de su mandato, aunque aclara que no es su escenario base: «No llamamos a una subida, pero podemos ver cómo podría ocurrir», señaló también a Investopedia.
¿Subida sorpresa?
Una subida sorpresa de 25 puntos básicos generaría volatilidad inmediata en bolsas, bonos y divisas. Analistas de Morningstar y Oxford Economics advierten de que los riesgos al alza para la inflación, combinados con el hermetismo de Warsh, hacen que ningún resultado pueda descartarse del todo. Nancy Vanden Houten, de Oxford Economics, espera que Warsh reconozca la mejora de los datos de inflación de junio pero sin ignorar los riesgos geopolíticos y arancelarios.
Los mercados reflejan esta tensión. El IBEX 35 cotiza con caídas del 1.04%, en los 19,521.58 puntos a media sesión de este miércoles, tras haber tocado un máximo intradiario en 19,741. El Euro Stoxx 50 retrocede un 0.22% hasta los 6,275.75 puntos. En cambio, los futuros del S&P 500 avanzan un 0.21% hasta los 7,481.25 puntos, señal de que Wall Street abre con expectativa contenida. El índice de volatilidad VIX cotiza en 18.20, apenas sin cambios, lo que sugiere que el mercado no descuenta una sorpresa extrema pero tampoco la ha descartado por completo.
En el mercado de bonos, el Treasury a 10 años cotiza al 4.48% frente al 4.09% del bono a 2 años, según TradingNote. La pendiente positiva de la curva indica que los inversores no anticipan una recesión inminente pero sí tipos elevados durante más tiempo.
Mañana jueves 30 de julio se publicarán el PIB preliminar de Estados Unidos del segundo trimestre de 2026 y el deflactor PCE subyacente de junio, el indicador de inflación preferido de la Fed. Esos datos contextualizarán la decisión de hoy y podrán mover las expectativas sobre la reunión de septiembre. Cualquier señal hawkish de Warsh en la rueda de prensa de esta noche, combinada con un PCE al alza mañana, podría acelerar la revalorización de la probabilidad de una subida en otoño.








