La Organización Mundial del Comercio (OMC) falló en contra de Turquía y le dio la razón a China en una disputa comercial relativa a los aranceles impuestos sobre los autos eléctricos importados, según informó la institución este martes en un comunicado.
El conflicto se originó en octubre de 2024, cuando China presentó una queja formal contra Turquía por la aplicación de aranceles aduaneros adicionales del 40% a los vehículos eléctricos de origen chino. Esta medida encareció el ingreso de dichos productos al mercado turco.
El Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC —la instancia encargada de resolver las controversias comerciales entre países miembros— concluyó en su informe que los aranceles adicionales aplicados por Turquía «son incompatibles» con varios acuerdos comerciales que se remontan a 1994.
La decisión de la OMC representa un revés para la política arancelaria turca sobre los autos eléctricos chinos, un segmento en expansión dentro del comercio internacional. El fallo respalda la posición de Pekín, que había cuestionado la legalidad de los gravámenes.
Ambas partes aún tienen la posibilidad de apelar la resolución. Sin embargo, el proceso de apelación se encuentra bloqueado de hecho desde finales de 2019, debido a que Estados Unidos ha impedido el nombramiento de nuevos jueces en el órgano correspondiente, lo que limita la capacidad efectiva de recurrir estas decisiones.
La disputa sobre los autos eléctricos entre China y Turquía se enmarca en un contexto global de crecientes tensiones comerciales en torno a la industria de los vehículos eléctricos, un sector estratégico en el que China ha ganado un peso considerable en los mercados internacionales.









