El Mundial 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, generó ingresos récord de US$15,000 millones, el doble de lo obtenido en Catar 2022, según informó la FIFA. La edición 23 de la Copa del Mundo se consolidó como el mayor negocio en la historia del fútbol y dejó una serie de marcas históricas dentro y fuera de las canchas.
El torneo estrenó un formato ampliado que pasó de 32 a 48 selecciones y de 64 a 104 partidos, es decir, 16 países más que en el esquema vigente entre Francia 1998 y Catar 2022, de acuerdo con la fuente. La competencia se desarrolló a lo largo de 39 días.
En el plano económico, la FIFA repartió US$655 millones en premios entre las 48 federaciones participantes, un incremento del 50% frente al torneo anterior. El campeón recibió un cheque de US$50 millones. La cita atrajo a más de 6.5 millones de espectadores en los 16 estadios oficiales.
La asistencia marcó cifras sin precedentes. Durante la fase de grupos acudieron 4,644,549 espectadores, superando la asistencia total de cualquier edición previa. Tras los octavos de final, la cifra alcanzó 6,259,584 aficionados, con una ocupación del 99.7% y una media de 65,204 asistentes por encuentro. El anterior récord lo tenía Estados Unidos 1994, con unos 3.5 millones de espectadores. El día de mayor asistencia reunió a 281,223 personas en cuatro partidos.
Entre los récords individuales del Mundial 2026, el francés Kylian Mbappé destronó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador histórico de la competición, al llegar a 22 goles. Lionel Messi lo había superado antes hasta quedar en 21 tantos. Mbappé también impuso una marca con 11 goles anotados exclusivamente en fases de eliminación directa.
Messi, Cristiano Ronaldo y el guardameta mexicano Guillermo Ochoa se unieron al selecto grupo de jugadores que han disputado seis ediciones mundialistas. Con 38 años, Messi se convirtió en el autor de triplete más veterano de la historia, en el debut ante Argelia (3-0). Ronaldo, por su parte, se consolidó como el único jugador en marcar en seis Mundiales distintos.
Por primera vez, cuatro futbolistas —Mbappé, Messi, Jude Bellingham y Erling Haaland— superaron los siete goles en una misma edición. El partido por el tercer puesto entre Inglaterra y Francia (6-4) se convirtió en el más goleador de la historia en esa instancia y en el encuentro mundialista con más tantos desde el 10-1 de Hungría sobre El Salvador en 1982. La edición superó además la barrera de los 300 goles.
Varias selecciones hicieron historia. Cabo Verde debutó, terminó invicta la fase de grupos y avanzó a la ronda de 32; Kevin Pina marcó su primer gol mundialista ante Uruguay. Otras seis selecciones llegaron por primera vez a una fase eliminatoria: Bosnia y Herzegovina, Canadá, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Egipto y Sudáfrica. En total, nueve selecciones africanas avanzaron a dieciseisavos, cifra muy superior a cualquier edición previa.
El Estadio Azteca, en Ciudad de México, se convirtió en el primer recinto en albergar partidos de tres Copas del Mundo (1970, 1986 y 2026). El arquero de Curazao, Eloy Room, impuso un récord con 15 atajadas en un partido de 90 minutos ante Ecuador, mientras el español Unai Simón sumó 609 minutos consecutivos sin encajar gol. El neerlandés Dick Advocaat, con 78 años, se convirtió en el técnico más veterano en dirigir en un Mundial. Paraguay fue la primera selección en vencer a Alemania en una tanda de penales.
El impacto se extendió a lo digital. La Selección de México registró el mayor crecimiento de nuevos seguidores en redes (78%), mientras Spotify reportó un aumento del 275% en reproducciones de listas mundialistas respecto a Catar 2022. En la fase de grupos se vendieron unos 300,000 hot dogs, que alineados habrían cubierto 63 kilómetros. La final del domingo enfrentó a España y Argentina, segunda vez en la historia con dos rivales de habla hispana tras la de 1930 entre Uruguay y Argentina.







