La inversión de Energas, que superó los US$55 millones, apunta a reforzar la disponibilidad, eficiencia y confiabilidad de sus instalaciones de generación en un momento sensible para el sistema eléctrico dominicano. El programa de mantenimiento —uno de los más relevantes de la historia reciente de la empresa— se ejecutó entre enero y mayo de este año, justo antes del inicio de la temporada ciclónica y del periodo de mayor demanda eléctrica del país.
El calendario no es casual. En verano, cuando el consumo eléctrico alcanza sus picos y los eventos climáticos elevan el riesgo de interrupciones, la capacidad efectiva de las generadoras se vuelve determinante para la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). La inversión de Energas busca precisamente ampliar el margen de respuesta ante esa presión estacional, sumada a la entrada en operación comercial de Energas 4, que robustece la capacidad instalada de la compañía.
El grueso de los trabajos consistió en intervenciones mayores en las tres unidades de generación de la empresa, cada una integrada por una turbina de gas y una turbina de vapor en configuración de ciclo combinado —un esquema que aprovecha el calor residual de la turbina de gas para producir vapor y generar electricidad adicional, elevando la eficiencia del conjunto. Las tareas incluyeron el reemplazo de una torre de enfriamiento, mantenimientos mayores en turbinas de gas y vapor, y mejoras en componentes de los sistemas de combustible y circulación.
Para garantizar los estándares técnicos, los mantenimientos mayores se coordinaron con los fabricantes originales de los equipos, Siemens Energy y Everllence (antes MAN Energy Solutions). La empresa también actualizó los sistemas de monitoreo y control asociados al comportamiento de turbinas, generadores y equipos auxiliares, con soluciones orientadas a una supervisión más precisa y una operación más estable bajo distintos escenarios de generación.
“Garantizar energía confiable para el país requiere planificación, inversión y una visión de largo plazo”, afirmó Osvaldo Oller Bolaños, Director Comercial y Operaciones de Energas. El ejecutivo señaló que estas inversiones dotan a la empresa de una infraestructura “más robusta y resiliente”, un respaldo relevante para el sistema eléctrico nacional en periodos de alta demanda y ante escenarios climáticos cada vez más exigentes.
En términos operativos, el objetivo declarado es elevar la estabilidad y reducir vulnerabilidades que puedan afectar el suministro. Para el sistema, eso se traduce en mayor capacidad de respuesta frente a la demanda; para la economía, en una infraestructura energética mejor preparada para acompañar el crecimiento y fortalecer la seguridad energética nacional, un factor que incide directamente en los costos y la confiabilidad del servicio que reciben empresas y hogares.
El despliegue tuvo además un efecto económico inmediato. Las labores se iniciaron en enero y se ejecutaron de manera escalonada para asegurar la reincorporación progresiva de las unidades al SENI. El proceso involucró a cerca de 400 personas —entre ingenieros, técnicos y contratistas especializados—, dinamizando la actividad asociada a servicios industriales y soporte técnico.









