Santo Domingo.— La Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA) acumula casi tres meses sin responder una solicitud de acceso a la información pública depositada por Diario Financiero el pasado 15 de abril, en la que se le requirió detallar cuántos barriles ha refinado por día, mes y año entre 2018 y 2026, así como las ganancias obtenidas por la comercialización de los derivados del petróleo durante ese período.
El silencio de la empresa estatal viola los plazos de la Ley General de Libre Acceso a la Información Pública (Ley 200-04), que en su artículo 8 fija un máximo de 15 días hábiles para entregar la información solicitada, prorrogables por 10 días hábiles adicionales solo en circunstancias excepcionales y previa comunicación escrita al solicitante. Aun computando la prórroga —que nunca fue notificada—, el plazo legal venció a finales de mayo. Al cierre de esta edición, REFIDOMSA no ha remitido los datos ni ha ofrecido explicación alguna.
Una opacidad que coincide con un mercado bajo presión
La falta de respuesta ocurre en un momento especialmente sensible para el mercado de combustibles. Desde el estallido del conflicto en el Medio Oriente en febrero de 2026, los márgenes internacionales de refinación se han disparado —unos US$25.35 por barril en gasolinas y US$27.52 en gasoil en apenas cuatro meses, según datos recogidos por elDinero— y el Gobierno ha tenido que destinar subsidios semanales millonarios para contener los precios en los surtidores: RD$424.53 millones solo en la semana del 4 al 10 de julio, cuando la gasolina premium se vende a RD$338.10 y la regular a RD$305.50 por galón.
En ese contexto, conocer cuántos barriles procesa la refinería estatal y cuánto gana con la venta de sus derivados no es un dato contable menor: es la información que permite a la población y a los agentes del mercado evaluar si los recursos generados por una empresa 100 % propiedad del Estado dominicano se están administrando con eficiencia, y si los márgenes de la coyuntura se traducen en alivio o en carga para el consumidor.
Lo que se sabe —y lo que la empresa no quiere detallar
Los pocos datos disponibles provienen de declaraciones puntuales de la propia empresa. Su presidente, Samuel Pereyra, reconoció en mayo que REFIDOMSA refina apenas unos 30,000 barriles diarios, menos del 20 % de la demanda nacional, que ronda entre 150,000 y 160,000 barriles al día, de los cuales unos 120,000 llegan ya refinados del exterior, según reseñó 7días.
En febrero, la empresa informó utilidades netas de RD$3,208 millones en 2025, un 31 % más que los RD$2,442.9 millones de 2024, con un margen de refinación que casi se duplicó (RD$3,162.3 millones, +94 %) y un margen de terminal de RD$6,721.5 millones, de acuerdo con Acento.
Pero esas cifras, divulgadas de forma selectiva en actos institucionales, no sustituyen la serie histórica desagregada —día por día, mes por mes, año por año, de 2018 a 2026— que exige la solicitud amparada en la Ley 200-04. Esa serie permitiría verificar la evolución real de la producción antes y después de que el Estado adquiriera en 2021 el 49 % de las acciones que estaban en manos de PDVSA por US$88.1 millones, operación con la que pasó a controlar el 100 % de la empresa, y contrastar las ganancias declaradas con los subsidios que el propio Estado desembolsa cada semana.








