DIARIO FINANCIERO.- La ampliación de capital de Alphabet (NASDAQ: GOOG / GOOGL) alcanzó los US$84,750 millones, superando el objetivo inicial de US$80,000 millones. La operación, anunciada el miércoles 3 de junio, tiene un propósito específico: financiar la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial y la capacidad de cómputo global de la compañía.
Las acciones de la matriz de Google cotizaron a la baja tras el anuncio, con una caída de 0.44%, situándose en US$356.70 al momento de la publicación.
Estructura de la oferta: acciones ordinarias y preferentes
La operación se estructura en tres componentes. El primero contempla una oferta pública suscrita de 25.46 millones de acciones de Clase A a US$355.1982 por acción y 25.46 millones de acciones de Clase C a US$351.8018. El segundo incluye US$16,750 millones en acciones depositarias preferentes convertibles obligatorias.
Ambas tramos de la oferta fueron ampliados respecto a los montos originales: la oferta de acciones ordinarias pasó de US$15,000 millones a US$18,000 millones, mientras que las acciones depositarias subieron de US$15,000 millones a US$16,750 millones.
Los ingresos netos de las ofertas suscritas y preferentes se estiman en US$17,800 millones y US$16,600 millones, respectivamente. El cierre de estas operaciones estaba previsto antes del 5 de junio.
Berkshire Hathaway entra con US$10,000 millones
Uno de los elementos más destacados de la operación es la participación de Berkshire Hathaway, que acordó invertir US$10,000 millones a través de una colocación privada simultánea. La incorporación del conglomerado de Warren Buffett refuerza la credibilidad de la oferta ante el mercado.
El capital restante se generará a través de un programa de emisión en el mercado (ATM, por sus siglas en inglés) por US$40,000 millones, previsto para el tercer trimestre de 2026.
Alphabet mitiga el riesgo de dilución
Para proteger a los accionistas existentes frente a una posible dilución derivada de la conversión de las acciones preferentes, Alphabet suscribió operaciones estratégicas de compra con límite máximo, negociadas de forma privada. La medida busca gestionar el impacto sobre el valor por acción a medida que avance la conversión.
Señal clara hacia la IA como eje estratégico
La magnitud de esta operación confirma que Alphabet está apostando de manera decidida por la inteligencia artificial como su principal vector de crecimiento. La recaudación —la mayor en la historia de la compañía— no responde a necesidades de liquidez, sino a una decisión estratégica de escalar su infraestructura tecnológica de forma acelerada.
Para los inversionistas, el movimiento plantea dos lecturas: a corto plazo, presión sobre el precio de la acción por el efecto dilutivo; a largo plazo, una apuesta estructural que podría consolidar a Alphabet como líder en la carrera global por la IA.








