La Fiscalía federal de Nueva York abrió este miércoles un caso que coloca a Wall Street, Silicon Valley y los mercados de predicciones en la misma órbita: acusó a un ingeniero de Google de utilizar información interna y no pública de la compañía para ganar 1,2 millones de dólares en Polymarket, la principal plataforma de apuestas sobre eventos del mundo real.
El acusado es Michele Spagnuolo, ingeniero italiano de 36 años, quien según la demanda accedía a «datos internos confidenciales y de gran valor comercial» sobre las búsquedas de los usuarios de Google y los utilizaba para apostar en mercados que precisamente preguntaban qué nombres y términos serían los más buscados en el motor. La querella, recogida por Axios y ABC News, sostiene que ese acceso le permitió conocer resultados antes que cualquier otro participante del mercado.
Una apuesta «casi imposible» que terminó pagando
De acuerdo con la denuncia, Polymarket había asignado «una probabilidad casi nula» a uno de los desenlaces por los que apostó Spagnuolo —que un artista determinado se convirtiera en la persona más buscada en Google—. El ingeniero acertó y embolsó alrededor de 1,2 millones de dólares. Después, según los fiscales, «tomó medidas deliberadas para ocultar su uso ilícito de información no pública, intentando esconder el origen y la propiedad de sus ganancias».
Spagnuolo enfrenta cargos por fraude en el mercado de materias primas, blanqueo de capitales y fraude electrónico. Fue puesto en libertad bajo una fianza de 2,25 millones de dólares.
El primer «insider trading» en mercados de predicciones
El caso es relevante para el ecosistema financiero porque marca uno de los primeros expedientes conocidos de insider trading aplicado no a una acción cotizada, sino a un mercado de predicciones. Polymarket, que funciona con contratos sobre eventos binarios (sí o no), ha pasado en menos de tres años de ser un producto cripto de nicho a convertirse en un termómetro global utilizado por inversionistas, periodistas y analistas para anticipar elecciones, decisiones de política monetaria y eventos corporativos.
Para el regulador estadounidense, el mensaje es claro: la información privilegiada cotiza igual que en una bolsa de valores tradicional, sin importar si el subyacente es una acción, una materia prima o el resultado de una búsqueda en internet. La imputación bajo la figura de fraude en el mercado de materias primas sugiere que la Justicia equipara estos contratos a derivados regulados, una interpretación que tendrá consecuencias para cualquier plataforma similar.
El precedente Van Dyke y el cerco a Polymarket
El caso de Spagnuolo se suma al del soldado estadounidense Gannon Ken Van Dyke, de 38 años, acusado en abril de utilizar información clasificada sobre el operativo que terminó con la captura del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro para apostar en la misma plataforma. Ese expediente, el primero conocido de su tipo, abrió la puerta al escrutinio judicial sobre quién tiene ventajas informativas dentro de los mercados de predicciones.
Por qué interesa al inversionista dominicano
Aunque Polymarket no opera formalmente en República Dominicana, su uso se ha extendido entre traders cripto y analistas locales que siguen elecciones, decisiones de la Reserva Federal y precios de materias primas como el petróleo y el oro —indicadores que mueven directamente la economía dominicana—. El caso plantea dos lecturas para el mercado local:
- Riesgo regulatorio: una eventual ofensiva del Departamento de Justicia y la CFTC contra Polymarket podría reducir liquidez y restringir el acceso de usuarios fuera de EE. UU., incluidos los caribeños.
- Riesgo reputacional para las Big Tech: el episodio reabre el debate sobre los controles internos de Google y de otras tecnológicas frente al uso indebido de datos por parte de empleados, un punto sensible para fondos que mantienen exposición a mega caps como Alphabet (GOOGL).
La acusación deja además una señal de fondo para el ecosistema cripto-financiero: la frontera entre «apuesta» e «instrumento financiero» se sigue diluyendo, y los reguladores parecen dispuestos a aplicar a los mercados de predicciones el mismo estándar legal que rige para Wall Street.
Con información de EFE, Axios y ABC News.







