DIARIO FINANCIERO.- China recibió a un presidente estadounidense debilitado por la guerra en Irán y desesperado porque el estrecho de Ormuz permanece cerrado. Taiwán es la carta que Xi Jinping le ha puesto sobre la mesa de negociación a Donald Trump. Los dos mandatarios se reunieron este 15 de mayo de 2026 en Beijing, con una agenda estratégica de dos días: geopolítica el primero, comercio el segundo.
Un Trump Debilitado en el Gran Salón del Pueblo
Desde Washington llegó a Beijing el presidente Donald Trump bajo los efectos de un proceso de fagocitación de sus activos en política exterior. Xi Jinping recibió con un apretón de manos al magnate al pie del monumental Gran Salón del Pueblo de la plaza Tiananmén, decorado con los colores de China y Estados Unidos.
Las palabras del mandatario chino marcaron el tono del encuentro:
«Una relación estable entre China y Estados Unidos es una bendición para el mundo. La cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas. Deberíamos de ser socios, no rivales.» — Xi Jinping
En el plano comercial, el viceprimer ministro chino y el Secretario del Tesoro estadounidense ya habían tanteado un escenario inédito en el aeropuerto internacional de Seúl: una posible reducción de aranceles en productos no estratégicos con valor de US$30.000 millones.
El Laberinto de Irán y el Estrecho de Ormuz
La guerra de Irán mantiene a Trump atrapado. La Casa Blanca ha tenido que recurrir a Pakistán como intermediario para enviar mensajes a Teherán, y la promesa de que la misión terminaría en tres días quedó muy lejos de cumplirse.
En este contexto, Trump reveló públicamente que Xi Jinping le ofreció ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz. «Dijo que no va a entregar equipo militar a Irán, lo dijo con mucha firmeza», declaró Trump a Fox News. «Le gustaría ver el estrecho de Ormuz abierto, y dijo: ‘Si puedo ayudar en lo que sea, me gustaría hacerlo’«.
El dato es significativo: China es el mayor comprador de petróleo de Irán, adquiriendo el 80% del total de las exportaciones de crudo por mar, cifra que representa entre el 13% y el 15% de las importaciones petroleras chinas.
Taiwán: La Carta Más Peligrosa sobre la Mesa
Xi Jinping espera que Trump regrese al camino trazado por el secretario de Estado Henry Kissinger en la década de los 70, cuando se formalizaron las relaciones diplomáticas y se reconoció el principio de «una sola China».
La advertencia del presidente chino fue directa y sin ambigüedades:
«La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación a una situación muy peligrosa.» — Xi Jinping
En el frente interno estadounidense, la presión no cede: la inflación alcanzó el 3,8% en abril en EE.UU. y el precio del galón de gasolina se ha incrementado un 100%, factores que mantienen en vilo el futuro electoral de los republicanos.
Banquete y Agenda de Septiembre
Por la noche, en un banquete en su honor, Trump celebró las conversaciones como «extremadamente positivas y productivas» e invitó a Xi Jinping a visitar la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre. El presidente chino, más mesurado, insistió en la cooperación y aseguró que el progreso de China es compatible con el lema de su anfitrión: «Make America Great Again».







