La Fórmula 1 vuelve a competir en el Gran Premio de Miami tras un parón inesperado de cinco semanas. La pausa se produjo luego de la cancelación de dos carreras en Medio Oriente por la guerra en Irán.
El descanso dio margen a la FIA para introducir cambios al reglamento, después de las críticas de varios pilotos por la forma en que la propulsión eléctrica de las baterías ha transformado los monoplazas y la competencia.
Max Verstappen calificó los ajustes como “un pequeño avance”, aunque dejó claro que todavía no son suficientes para resolver las preocupaciones de fondo.
Lewis Hamilton también cuestionó el nivel de influencia de los pilotos en las decisiones técnicas. El siete veces campeón señaló que los corredores interactúan con la FIA y la F1, pero no son partes interesadas con poder decisorio.
Los pilotos probarán los cambios en pista durante los entrenamientos del viernes. Hasta ahora, el trabajo se ha limitado al simulador.
El parón también permitió a los equipos revisar el inicio de temporada y actualizar sus autos. Charles Leclerc anticipó que habrá muchas mejoras en distintos equipos, aunque no espera un cambio drástico en el orden competitivo.
Ferrari considera que Mercedes seguirá fuerte. George Russell y Kimi Antonelli ganaron las tres primeras carreras, y Antonelli llega como líder del campeonato.






