DIARIO FINANCIERO.- El impacto económico de la Copa Mundial de la FIFA 2026 será acotado en Estados Unidos y Canadá, pero más visible en México, donde el torneo aportará alrededor de 13 puntos base (0.13%) al crecimiento del Producto Interno Bruto, según un informe de Moody’s Analytics que pone en perspectiva las expectativas económicas del evento deportivo más grande del planeta.
La consultora advierte que dicha contribución no implica un cambio de tendencia para la economía mexicana, aunque gana relevancia frente a una proyección de expansión de apenas 1.5% para 2026. En abril, Moody’s ajustó su estimación de crecimiento desde 1.4%, en parte por una reevaluación del efecto del evento.
México Lidera El Impacto Relativo
Según el análisis, el menor tamaño relativo de la economía mexicana amplifica el impacto del gasto vinculado al torneo. A esto se suman efectos indirectos más intensos derivados del consumo de turistas y residentes, que compensan el hecho de que el país albergará menos partidos que Estados Unidos.
Las estimaciones de aporte al crecimiento por país son:
- México: 0.13% del PIB
- Canadá: 0.07% del PIB
- Estados Unidos: 0.05% del PIB
- Efecto agregado para América del Norte: 0.056%
Tercera Sede Para México, Pero Sin Gran Inversión En Infraestructura
El torneo marcará la tercera vez que México será sede mundialista, tras las ediciones de 1970 y 1986, que estuvieron acompañadas por inversiones significativas en infraestructura, como la expansión del metro de la Ciudad de México. Los preparativos actuales presentan un alcance más limitado.
Con partidos distribuidos entre tres países, el gasto asociado estará disperso. Los ingresos por entradas, alojamiento, gastronomía y entretenimiento tenderán a concentrarse en las principales áreas metropolitanas anfitrionas, entre ellas ciudades de California, Texas, Nueva York, Miami, Atlanta, Boston y Vancouver.
El informe también advierte que esta edición será más costosa para los aficionados que la de 2022 en Catar, con precios de entradas significativamente más altos, aunque el mayor número de selecciones y la escala geográfica del evento podrían ampliar el gasto total más allá de las estimaciones iniciales.
















