DIARIO FINANCIERO.- Un apagón inesperado en medio de la jornada laboral puede paralizar desde colmados hasta oficinas completas. Sin embargo, mientras usuarios reportan interrupciones puntuales, el Gobierno sostiene que el sistema eléctrico nacional está operando con suficiente energía para cubrir la demanda.
Capacidad energética vs percepción ciudadana
Las autoridades energéticas sostienen que la generación actual permite cubrir la demanda nacional, incluso en escenarios de alto consumo. Esto implica que, en términos estructurales, no hay un déficit de producción eléctrica.
Sin embargo, la percepción ciudadana difiere. Usuarios continúan reportando apagones en distintos sectores, lo que apunta a problemas en la distribución más que en la generación.
Para el contexto dominicano, esta distinción es clave: no es lo mismo falta de energía que fallas en la red.
Fallas en subestaciones y redes de distribución
Los eventos recientes, como averías en subestaciones, evidencian vulnerabilidades en la infraestructura. Estas fallas pueden dejar sin servicio a múltiples sectores, incluso cuando el sistema está técnicamente abastecido.
En términos operativos, esto refleja un problema de mantenimiento, inversión o gestión en las redes de transmisión y distribución, más que en la oferta energética.
Este punto es crítico para el país, donde la calidad del servicio sigue siendo uno de los principales desafíos del sector eléctrico.
Impacto económico y presión sobre el sistema
El crecimiento económico y la expansión urbana están elevando la demanda eléctrica. Sectores como comercio, turismo y zonas urbanas requieren mayor estabilidad energética para operar con eficiencia.
Un sistema “abastecido” pero con interrupciones genera costos ocultos:
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Pérdida de productividad
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Mayor uso de plantas eléctricas privadas
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Incremento en costos operativos
En un entorno donde la economía dominicana busca consolidar su crecimiento, la estabilidad del servicio eléctrico se convierte en un factor estratégico.















