DIARIO FINANCIERO.- Cuatro países latinoamericanos — Brasil, Argentina, México y Colombia — se ubican entre los 10 con mayores tasas de interés reales del mundo, un reflejo de la inflación persistente que obliga a sus bancos centrales a mantener políticas monetarias restrictivas.
El Ranking: Latinoamérica Paga Caro por Su Inflación
Según el informe de MoneYou y Lev Intelligence, Brasil ocupa la segunda posición mundial con una tasa real de 9.51%, solo por debajo de Turquía (10.38%). Le siguen Rusia y Argentina empatados en 9.41%, México con 5.39% y Colombia con 2.99%. En términos nominales, Brasil está en 14.75%, Colombia en 10.25% y México en 7.00%. El promedio mundial entre los países analizados es de apenas 2.18%, lo que sitúa a la región muy por encima de la norma global.
Para el inversionista dominicano, el contexto es clave: estas tasas elevadas pueden parecer atractivas para operaciones de carry trade, pero reflejan economías donde la inflación no cede y los riesgos son proporcionales al rendimiento.
¿Por Qué Tan Altas? Inflación Pegajosa y Bancos Centrales en Alerta
El analista Gregorio Gandini explicó que el nivel de tasas responde directamente a la inflación persistente. En Brasil, el Banco Central mantiene una postura conservadora porque, como señaló el economista Jason Vieira de Lev Intelligence, “seguimos teniendo muchas dificultades” para controlar los precios. El panorama se complica con la guerra en Medio Oriente, que eleva la incertidumbre sobre el petróleo y presiona los costos energéticos en toda la región.
Del total de 164 países analizados, 79.27% mantuvieron sus tasas, solo 3.05% las aumentaron y 17.68% las recortaron. La tendencia global es de cautela, no de relajación.
Carry Trade: Oportunidad con Letra Pequeña
Las tasas altas atraen capital extranjero vía carry trade — inversionistas que toman prestado en economías con tasas bajas e invierten donde los rendimientos son mayores. Brasil se perfila como destino potencial, según Vieira, pero con matices: Turquía tiene alta volatilidad, Rusia enfrenta sanciones y Argentina mantiene restricciones cambiarias. El diferencial de tasas combinado con la apreciación de la moneda ha sido factor clave para atraer flujos, aunque en el corto plazo ya se registran algunas salidas.
















