DIARIO FINANCIERO.- Los aliados de la OTAN rechazaron de forma contundente la propuesta de Donald Trump de que la alianza militar intervenga para reabrir el Estrecho de Ormuz, paralizado desde el inicio del conflicto con Irán el 28 de febrero, dejando sin respuesta colectiva una crisis que sigue encareciendo el petróleo a nivel global.
La propuesta y el portazo
Trump lanzó la idea el sábado: una coalición internacional —incluyendo a China— para garantizar la seguridad en Ormuz. En entrevista con el Financial Times, advirtió que la OTAN enfrenta un futuro “muy malo” si no colabora. El lunes, la respuesta fue un rechazo casi unánime. Alemania fue directa: “La guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán no tiene nada que ver con la OTAN”. Australia y Japón descartaron participar en cualquier misión naval. Polonia, España, Grecia y Suecia se distanciaron de cualquier implicación militar.
La UE busca su propio camino
Los 27 países de la Unión Europea, reunidos en Bruselas, discutieron modificar la misión naval Aspides (activa en el mar Rojo) para cubrir Ormuz. La jefa de diplomacia europea, Kaja Kallas, fue cautelosa: “Por el momento no hay disposición para cambiar el mandato“. Reino Unido, por su parte, trabaja en un “plan colectivo viable” con aliados, pero el primer ministro Keir Starmer fue claro: “No será ni se ha planteado nunca como una misión de la OTAN”.
El impacto que ya se siente
Desde que Irán paralizó el tránsito de buques por Ormuz tras los bombardeos del 28 de febrero, los precios del crudo se han disparado a nivel global. Para República Dominicana, que importa prácticamente todo su combustible, esto se traduce en presión directa sobre los precios de la gasolina, el transporte y la cadena de suministros.
















