DIARIO FINANCIERO.- En República Dominicana sabemos lo que es un apagón. Pero imagina esto: tu país entero — los 10 millones de habitantes — se queda sin electricidad al mismo tiempo, no hay gasolina desde hace tres meses y llenar un tanque en el mercado negro cuesta US$300. Eso no es una distopía futurista. Eso es Cuba hoy, a menos de una hora de vuelo de Santo Domingo.
Cuba sufrió este lunes un colapso total de su red eléctrica — el primero desde que EE.UU. cortó efectivamente el suministro de petróleo a la isla — en una crisis que ya desbordó lo energético para convertirse en un estallido social con protestas violentas, sedes del Partido Comunista incendiadas y una economía paralizada.
Un país sin electricidad ni combustible
La Unión Nacional Eléctrica de Cuba (UNE) confirmó este lunes una “desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional” y activó protocolos de restablecimiento, según Bloomberg vía Yahoo Finanzas. Es el apagón más reciente de una serie que se ha intensificado desde finales de 2024. A principios de marzo, dos tercios del país ya habían quedado sin luz por horas tras una falla en la termoeléctrica Antonio Guiteras, según reportó Reuters. El presidente Miguel Díaz-Canel admitió el viernes que no ha llegado petróleo a la isla en tres meses, de acuerdo con CNN. La generación eléctrica del país depende de termoeléctricas envejecidas con más de 40 años de operación, y los cortes programados en La Habana ya superan las 15 horas diarias, según Excélsior.
El bloqueo petrolero como detonante
La crisis se agravó dramáticamente después de que la administración Trump cortara los envíos de petróleo venezolano a Cuba tras la captura del presidente Nicolás Maduro a principios de año. Venezuela era el principal proveedor de crudo de la isla. EE.UU. también amenazó con sanciones a otros países que vendan combustible a Cuba, lo que llevó a México a suspender sus envíos, según BBC. El resultado: una isla de 10 millones de personas sin combustible, con hospitales operando a medias, el transporte público colapsado, la recolección de basura suspendida y Air France cancelando vuelos a La Habana hasta junio por la crisis. El galón de gasolina en el mercado informal ronda los US$300.
Las protestas rompen el silencio
Lo que era frustración contenida ya se desbordó. El sábado 14 de marzo, cientos de personas salieron a las calles de Morón, Ciego de Ávila, tras más de 24 horas sin electricidad. Lo que comenzó como una protesta pacífica con cacerolas y linternas de celular derivó en el asalto e incendio de la sede local del Partido Comunista, según Deutsche Welle. Los manifestantes gritaban “¡Libertad!”, “¡Queremos comida!” y “¡Abajo la dictadura!”. Al menos cinco personas fueron detenidas. En un país donde la protesta pública es prácticamente inexistente, que se queme una sede del Partido Comunista es una señal sin precedentes recientes.
Para quien mira desde República Dominicana, esta crisis es más que una noticia del vecindario. Cuba sin petróleo ni electricidad acelera la presión migratoria sobre el Caribe — y RD está en primera línea. Para el sector turístico dominicano, la cancelación de vuelos a La Habana podría redirigir viajeros, pero también plantea riesgos de percepción regional. Y para quienes siguen los mercados energéticos, Cuba es la prueba más cruda de lo que significa depender del petróleo importado sin diversificación: cuando se corta el suministro, no se apaga solo la luz — se apaga un país entero.














