DIARIO FINANCIERO.- Trump escaló la presión diplomática al advertirle a la OTAN sobre un futuro “muy malo” si sus aliados no cooperan en reabrir el Estrecho de Ormuz, y condicionó su cumbre con Xi Jinping a que China asuma un rol activo en desbloquear la ruta petrolera más crítica del mundo.
Cuando el 20% del petróleo mundial deja de fluir, el mundo entero siente el golpe — en la bomba de gasolina, en la factura eléctrica, en el precio del arroz. Donald Trump lo sabe, y esta semana decidió convertir esa presión en palanca diplomática frente a sus aliados, sus rivales y cualquiera que dependa del Estrecho de Ormuz para mover su economía.
La Amenaza a la OTAN y el Llamado a China
En una entrevista con el Financial Times publicada el domingo, Trump fue directo con sus aliados europeos: “Hemos sido muy amables. No teníamos que ayudarlos con Ucrania. Ucrania está a miles de millas de nosotros… pero los ayudamos. Ahora veremos si ellos nos ayudan.” A China le recordó que el 90% de su petróleo pasa por el Estrecho de Ormuz: “Es apropiado que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que nada malo ocurra allí.” Trump indicó haber pedido a “alrededor de siete países” que envíen buques de guerra, mencionando específicamente a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido. Ninguno ha hecho un compromiso formal hasta ahora. Australia descartó explícitamente enviar fuerzas navales.
El Estrecho Casi Cerrado y los Precios que Suben
Desde el inicio de la operación Epic Fury el 28 de febrero, el tráfico diario a través del Estrecho de Ormuz colapsó de un promedio de 138 embarcaciones a no más de cinco, según la Agencia Británica de Operaciones Marítimas. El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, declaró que el bloqueo “debe continuar”. El resultado: el crudo Brent superó los $106 por barril el lunes, tras alcanzar un pico de $119.50 la semana anterior — una ganancia de 11% en una sola semana. La Agencia Internacional de Energía calificó la interrupción como “la mayor en la historia del mercado petrolero”

La Cumbre Trump-Xi en la Cuerda Floja
Las negociaciones entre el secretario del Tesoro Scott Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng continuaron el lunes en París para preparar la cumbre Trump-Xi, programada del 31 de marzo al 2 de abril. Trump advirtió que podría retrasar esa cumbre si Pekín no coopera con Ormuz. El secretario de Energía Chris Wright dijo esperar que China sea un “socio constructivo”, mientras la embajada china respondió que “todas las partes tienen la responsabilidad de garantizar un suministro energético estable e ininterrumpido” — una respuesta que no compromete nada concreto.
Para República Dominicana, que importa el 100% de su petróleo, la diplomacia del Estrecho de Ormuz no es un asunto lejano. Cada dólar que sube el barril de crudo se traduce en más presión en las tarifas de electricidad, más costo de transporte y más inflación importada. Si la cumbre Trump-Xi fracasa o se retrasa, el mercado lo interpretará como señal de que el bloqueo continúa — y los precios seguirán subiendo. Monitorear esta negociación es tan importante como seguir el tipo de cambio del peso dominicano
















