DF SPORTS.- La República Dominicana y Estados Unidos protagonizarán una de las semifinales más esperadas del Clásico Mundial de Béisbol, después de superar con autoridad sus respectivos compromisos de cuartos de final en un torneo marcado por ofensivas poderosas y partidos de alta tensión.
El equipo estadounidense logró su boleto tras una victoria agónica frente a Canadá, mientras que el conjunto dominicano avanzó con una actuación dominante al aplastar 10-0 a Corea del Sur en Miami, en un partido que terminó antes de tiempo por la regla de la misericordia.
Ambas selecciones llegan al duelo como dos de los principales aspirantes a disputar el título y destronar al campeón Japón, que todavía busca su clasificación a semifinales en su compromiso frente a Venezuela. Por su parte, Puerto Rico e Italia disputarán el otro cruce pendiente en el torneo.
Dominicana avanza con una ofensiva histórica
La novena dominicana ha sido el equipo más dominante del campeonato hasta ahora. Tras cinco partidos disputados, el conjunto caribeño suma 51 carreras anotadas y 14 cuadrangulares, cifras que representan los registros ofensivos más altos del actual Clásico Mundial.
En los cuartos de final, los dominicanos impusieron su ritmo desde el inicio ante Corea del Sur. El ataque comenzó en la segunda entrada con tres carreras impulsadas por Junior Caminero, Julio Rodríguez y Fernando Tatis Jr., que colocaron rápidamente al equipo en ventaja.
En el tercer episodio se sumó Juan Soto, quien conectó un sencillo y posteriormente avanzó gracias a un doble de Vladimir Guerrero Jr. al jardín central. La ofensiva dominicana cerró ese inning con una amplia ventaja de 7-0, mientras el pitcheo surcoreano no lograba contener la presión.
El abridor Cristopher Sánchez, de los Filis de Filadelfia, tuvo una sólida actuación desde la lomita. El zurdo permitió apenas dos imparables y una base por bolas en cinco entradas, además de registrar ocho ponches frente a la alineación asiática.
El partido quedó sentenciado cuando Austin Wells conectó un jonrón de tres carreras que amplió la diferencia a diez anotaciones, activando la Regla de la Misericordia, que permite finalizar el juego tras siete entradas si un equipo tiene una ventaja de diez carreras.
Tras el triunfo, el capitán dominicano Manny Machado destacó el desempeño colectivo del equipo y recordó que el objetivo aún no está cumplido.
“Estamos felices, hicimos un tremendo trabajo como equipo hoy y tenemos que seguir. Esto no se ha terminado”, señaló el tercera base de los Padres de San Diego.
Estados Unidos sobrevive a Canadá
Mientras tanto, en Houston, el equipo estadounidense logró avanzar tras un partido de gran tensión ante Canadá.
Estados Unidos abrió el marcador desde la primera entrada cuando Bobby Witt Jr. recibió base por bolas, avanzó con un doble de Aaron Judge y anotó gracias a un rodado de Kyle Schwarber.
La ventaja aumentó en la tercera entrada cuando Alex Bregman impulsó dos carreras con un sencillo, ampliando el marcador a 3-0.
En la sexta entrada, los estadounidenses ampliaron su ventaja con dos anotaciones adicionales de Roman Anthony y Raleigh, lo que parecía asegurar el triunfo.
Sin embargo, Canadá reaccionó en ese mismo episodio. Owen Caissie puso a su equipo en el marcador y posteriormente Bo Naylor conectó un jonrón de dos carreras que redujo la diferencia a solo dos anotaciones.
La tensión aumentó cuando Canadá colocó corredores en segunda y tercera base sin outs en la séptima entrada, pero el relevista David Bednar logró apagar la amenaza al retirar a los siguientes bateadores.
El cierre del partido quedó en manos de Mason Miller, quien ponchó a los tres bateadores canadienses en la última entrada para asegurar la clasificación estadounidense.
Un duelo de poder en semifinales
Con ambos equipos clasificados, la semifinal promete un choque de alto nivel entre dos potencias del béisbol internacional.
Estados Unidos planea enviar al montículo al lanzador Paul Skenes, de los Piratas de Pittsburgh y actual ganador del premio Cy Young, para enfrentar a la poderosa ofensiva dominicana.
El propio Aaron Judge reconoció el desafío que representa el conjunto caribeño.
“Los muchachos están emocionados. Sabemos qué tipo de equipo tienen allí. Una ofensiva increíble, un cuerpo de lanzadores increíble y un bullpen de primer nivel”, afirmó el jardinero estadounidense.
El enfrentamiento entre Dominicana y Estados Unidos se perfila así como uno de los partidos más atractivos del torneo, con dos alineaciones repletas de talento y una ofensiva capaz de cambiar el rumbo del juego en cualquier momento.
















