El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su retórica contra Irán al asegurar que su país está “destruyendo totalmente el régimen terrorista de Irán”, en medio de una guerra que ya cumple 13 días de enfrentamientos militares en Medio Oriente.
A través de su red Truth Social, el mandatario afirmó que Washington está golpeando al régimen iraní “militar, económica y de cualquier otra forma”, al tiempo que advirtió que se preparen para nuevos ataques.
“La Armada de Irán ya no existe. Su Fuerza Aérea ya no está. Misiles, drones y todo lo demás están siendo diezmados”, escribió Trump. También aseguró que varios líderes iraníes han sido eliminados, en una declaración que refleja el nivel de escalada del conflicto.
Escalada Militar En El Golfo
Las declaraciones de Trump se produjeron horas después de que Irán lanzara ataques con drones contra países del Golfo.
Según autoridades regionales, decenas de drones fueron dirigidos hacia Arabia Saudita, mientras que sirenas de alerta sonaron en Baréin. En Dubái, restos de interceptaciones provocaron un incendio en una zona industrial, generando columnas de humo visibles.
Arabia Saudita afirmó haber derribado cerca de 50 drones en múltiples oleadas, en uno de los ataques más significativos desde el inicio del conflicto.
Al mismo tiempo, intensos bombardeos aéreos impactaron zonas cercanas a Teherán, aunque no se ha confirmado de inmediato qué instalaciones fueron atacadas.
El ejército estadounidense indicó que ha golpeado más de 6.000 objetivos desde el inicio de la operación, incluyendo más de 30 buques dedicados al minado naval.
El Nuevo Líder De Irán Promete Venganza
En medio del conflicto, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, adoptó una postura desafiante en su primera declaración pública.
Khamenei prometió “no abstenerse de vengar la sangre” de los iraníes muertos y anunció que Irán mantendrá cerrado el Estrecho de Hormuz al tráfico marítimo, una ruta clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
También advirtió a los países del Golfo que cierren las bases militares estadounidenses, afirmando que la protección de Washington “no es más que una mentira”.
Sin embargo, analistas advierten que existen señales de división dentro del liderazgo iraní.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian había insinuado días antes que Irán podría considerar el fin del conflicto bajo ciertas condiciones, incluyendo reparaciones y garantías de seguridad contra nuevos ataques.
Aumenta El Costo Humano
Mientras la guerra se intensifica, el número de víctimas continúa aumentando.
Las autoridades iraníes informan más de 1.300 muertos, incluidos más de 600 en Líbano y 12 en Israel.
Además, al menos siete soldados estadounidenses han muerto y alrededor de 140 han resultado heridos.
El presidente francés Emmanuel Macron confirmó también la muerte de un soldado francés en un ataque contra Erbil, en el norte de Irak, calificando el hecho como “inaceptable”.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, no muestra señales claras de desescalada, mientras los ataques continúan expandiéndose en múltiples frentes del Medio Oriente.







