Los precios del petróleo registraron una fuerte caída este 10 de marzo de 2026, después de haber alcanzado el día anterior sus niveles más altos en tres años y nueve meses, en medio de la tensión geopolítica generada por el conflicto en Medio Oriente.
Durante la jornada, el West Texas Intermediate (WTI), referencia del crudo estadounidense, cotizaba alrededor de 86.70 dólares por barril, con una caída de 5.23%, equivalente a 4.78 dólares respecto al cierre previo.
Por su parte, el Brent, referencia internacional del mercado petrolero, se ubicaba en 93.31 dólares por barril, con un descenso de 5.71%, equivalente a 5.65 dólares.
La corrección ocurre apenas un día después de que el mercado experimentara una fuerte subida impulsada por temores sobre posibles interrupciones en el suministro mundial de energía.
El mercado reacciona tras el pico de volatilidad
El lunes, los precios del crudo llegaron a dispararse durante la sesión hasta niveles cercanos a 119 dólares por barril en el caso del WTI, en lo que representó el mayor nivel desde 2022.
El repunte estuvo vinculado a los temores de que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán pudiera afectar el tránsito de petroleros en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Por esa vía marítima transita aproximadamente 20% del comercio mundial de petróleo, lo que convierte cualquier amenaza en la zona en un factor inmediato de presión sobre los precios.
Sin embargo, en la jornada de este martes el mercado comenzó a corregir parte de ese movimiento extremo.
Señales de alivio geopolítico influyen en el mercado
Uno de los factores que contribuyó a la caída del petróleo fueron declaraciones del presidente Donald Trump, quien señaló que existen perspectivas de una resolución relativamente rápida del conflicto con Irán.
Estas señales redujeron parte de la prima de riesgo geopolítico que los mercados habían incorporado al precio del crudo durante las últimas jornadas.
Adicionalmente, los inversionistas también reaccionaron a informaciones sobre posibles coordinaciones entre los países del G7 y la Agencia Internacional de Energía (AIE) para liberar petróleo de sus reservas estratégicas en caso de que se produzcan interrupciones en el suministro global.
Este tipo de medidas se utilizan habitualmente para estabilizar los mercados energéticos y contener presiones inflacionarias cuando ocurren crisis internacionales.
Persisten señales de alta volatilidad
A pesar de la caída registrada durante la jornada, el mercado petrolero sigue mostrando una elevada volatilidad.
Algunas cotizaciones intradía mostraron fluctuaciones adicionales, con reportes que situaban al WTI cerca de 83.74 dólares, lo que implicaría una caída de hasta 11.64% desde los máximos recientes.
En el caso del Brent, las cotizaciones se han movido en un rango aproximado entre 87 y 92 dólares por barril a lo largo de la sesión.
Este comportamiento refleja un mercado sensible a cualquier noticia relacionada con el conflicto en Medio Oriente y con la seguridad del suministro energético global.
El mercado sigue atento al Estrecho de Ormuz
Los analistas consideran que el principal factor que determinará el comportamiento del petróleo en las próximas semanas será la situación en el Golfo Pérsico, particularmente en el Estrecho de Ormuz.
Cualquier interrupción significativa en esa ruta podría generar un nuevo repunte del petróleo, mientras que señales más claras de desescalada militar podrían consolidar una corrección adicional en los precios.
Por ahora, el mercado parece estar transitando desde una fase de reacción inicial al conflicto hacia un proceso de reajuste de expectativas, en el que los inversionistas recalibran el riesgo real de interrupciones en el suministro global de energía.
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