DIARIO FINANCIERO.- La economía dominicana inicia 2026 en un contexto internacional marcado por una creciente incertidumbre política y económica. Conflictos geopolíticos, disputas comerciales y tensiones monetarias en Estados Unidos están redefiniendo el panorama global.
Ante este escenario, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) publicó un análisis en el que advierte que la economía mundial enfrenta nuevos riesgos que podrían afectar el crecimiento, los mercados energéticos y las condiciones financieras internacionales.
Tesis: Aunque República Dominicana mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, el aumento de la incertidumbre global podría presionar variables clave como el petróleo, el comercio y el financiamiento externo.
Riesgos geopolíticos y presión sobre el petróleo
Uno de los factores que más preocupa a los mercados es el resurgimiento de tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado ataques directos en Teherán y represalias iraníes contra intereses estadounidenses en la región.
Este escenario ha impactado los mercados energéticos.
El precio del petróleo WTI, que había cerrado el año anterior en US$57.95 por barril, superó los US$75 por barril en marzo de 2026 tras el aumento de las tensiones.
Para República Dominicana, este movimiento es relevante.
En los últimos cinco años, la factura petrolera ha representado alrededor de 17 % de las importaciones nacionales.
El Banco Central estima que cada aumento de US$1 en el precio del petróleo incrementa la factura petrolera del país en unos US$63.4 millones.
En un escenario donde el petróleo suba US$10 por encima del escenario base, el gasto adicional alcanzaría US$634 millones, elevando el déficit de cuenta corriente en 0.48 % del PIB.
Sin embargo, el impacto podría compensarse parcialmente por el aumento del precio del oro, considerado un activo refugio en periodos de incertidumbre.
Tensiones comerciales y política monetaria en Estados Unidos
Otro foco de incertidumbre proviene de la política comercial de Estados Unidos.
La Suprema Corte estadounidense declaró inconstitucionales aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, lo que obligó a la administración estadounidense a replantear su estrategia comercial.
Como respuesta, se anunció un arancel global de 10 %, con posibilidad de elevarlo a 15 % durante un período de 150 días.
Para República Dominicana, el impacto directo aún es incierto.

El análisis del Banco Central señala que el arancel global podría afectar la demanda de exportaciones dominicanas si encarece los productos en el mercado estadounidense.
No obstante, existe un elemento positivo.
Las exportaciones textiles y de confección bajo el acuerdo DR-CAFTA quedarían exentas de estas medidas, lo que protegería una parte importante de las exportaciones de zonas francas.
A esto se suma la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal (FED), especialmente ante la salida prevista de su presidente Jerome Powell y los debates sobre el rumbo de las tasas de interés.
La posición de la economía dominicana frente al nuevo escenario
A pesar del contexto internacional complejo, el Banco Central sostiene que los fundamentos macroeconómicos del país siguen siendo sólidos.
Las proyecciones del organismo estiman que la economía dominicana crecerá alrededor de 4 % en 2026, por encima del promedio proyectado para América Latina de 2.1 %.
El Banco Central prevé además que el déficit de cuenta corriente se mantendrá en torno a 1.1 % del PIB, financiado por una inversión extranjera directa estimada en US$5,150 millones.
En materia financiera, la percepción de riesgo del país también ha mejorado.
El indicador EMBI de la deuda dominicana se mantiene en niveles históricamente bajos, lo que permitió al país colocar US$2,750 millones en bonos soberanos con fuerte demanda internacional.
Asimismo, la depreciación reciente del dólar ha contribuido a que el peso dominicano se aprecie cerca de 5 % desde finales de 2025, ayudando a estabilizar el mercado cambiario.
Lo que debe vigilar la economía dominicana
El principal desafío para la economía dominicana en 2026 será gestionar los riesgos provenientes del exterior.
El Banco Central considera que factores como el precio del petróleo, la evolución de la política comercial de Estados Unidos y el rumbo de la política monetaria global serán determinantes.
A pesar de estos riesgos, el organismo proyecta que la inflación convergerá nuevamente hacia el centro del rango meta de 4 % ± 1 % hacia finales del año.
La institución reiteró que continuará monitoreando el entorno internacional para adoptar las medidas necesarias que permitan preservar la estabilidad macroeconómica del país.
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