Diario Financiero.- Miles de pantallas en aeropuertos del mundo muestran la misma palabra: “cancelado”. Familias separadas, ejecutivos atrapados y aerolíneas en tierra describen la nueva normalidad tras la escalada militar en Medio Oriente.
El conflicto entre Estados Unidos-Israel e Irán ha provocado la cancelación de casi 30% de los vuelos hacia Medio Oriente, generando una de las mayores disrupciones aéreas desde la pandemia y elevando los costos globales de la aviación.
Cancelaciones masivas y aeropuertos bajo ataque
La crisis comenzó el sábado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán. Teherán respondió con misiles y drones dirigidos a instalaciones militares estadounidenses en el Golfo y contra infraestructuras aeroportuarias en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Según la firma de seguimiento Flightradar24, más de 3,400 vuelos fueron cancelados solo el domingo en siete aeropuertos clave de la región. Para el lunes por la mañana, casi 30% de todos los vuelos programados hacia Medio Oriente habían sido suspendidos.

Datos de Cirium indican tasas de cancelación superiores al 90% en Baréin y más del 80% en Israel.
El Aeropuerto Internacional de Dubái, el más transitado del mundo para pasajeros internacionales —con casi 100 millones de viajeros el año pasado— reportó cuatro heridos. El Aeropuerto Internacional Zayed confirmó una víctima mortal y siete heridos tras un ataque con drones. El Aeropuerto Internacional de Kuwait también fue alcanzado.
Aerolíneas globales suspenden operaciones
La aerolínea Emirates suspendió todos los vuelos desde y hacia Dubái hasta al menos el 3 de marzo. Etihad Airwaysextendió cancelaciones, mientras Qatar Airways confirmó el cierre total del espacio aéreo catarí.
También detuvieron operaciones Gulf Air, Oman Air y flydubai.
El efecto dominó alcanzó rutas intercontinentales. Air India suspendió vuelos a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Israel y Catar. Lufthansa detuvo servicios hacia varios destinos hasta al menos el 7 de marzo. Singapore Airlines, Cathay Pacific, Delta Air Lines y American Airlines anunciaron cancelaciones en rutas que cruzan la región.
El cierre del espacio aéreo obliga a desvíos largos y costosos, alterando la conectividad entre Europa, Asia y África.
Impacto económico y presión sobre el petróleo
Economistas advierten que los costos agregados podrían superar US$1,000 millones si la situación escala. El encarecimiento del petróleo agrava la crisis: el combustible representa el mayor gasto individual de las aerolíneas.
Rutas más largas implican mayor consumo de queroseno, mientras la volatilidad energética presiona márgenes ya ajustados tras la pandemia.
Henry Harteveldt, presidente de Atmosphere Research Group, advirtió que los viajeros deben prepararse para retrasos y cancelaciones adicionales mientras el conflicto evoluciona.
Para economías dependientes del turismo y del comercio aéreo internacional, el impacto puede sentirse rápidamente en reservas hoteleras, carga aérea y costos logísticos.
















