Nvidia volvió a situarse en el centro del mercado tecnológico tras publicar resultados financieros que confirmaron la magnitud del ciclo de inversión en inteligencia artificial que domina el sector.
La compañía reportó ingresos trimestrales por US$68,130 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 73% y supera la estimación de consenso de Wall Street. Asimismo, las ganancias por acción alcanzaron US$1.62, por encima de los US$1.53 esperados por analistas.
El desempeño estuvo claramente liderado por el negocio de centros de datos, que registró US$62,300 millones en ingresos, consolidándose como el principal motor del crecimiento corporativo. Este segmento reflejó un aumento del 75% interanual, evidenciando la expansión acelerada de la infraestructura de cómputo asociada a modelos de IA y cargas de inferencia.
En contraste, el área de videojuegos y PC con IA generó US$3,700 millones, con crecimiento anual pero una moderación secuencial, mientras que la visualización profesional mostró una expansión destacada de 159%, reflejando la creciente adopción de soluciones gráficas avanzadas en entornos empresariales.
A nivel anual, Nvidia reportó ingresos totales de US$215,900 millones, un aumento del 65%, estableciendo otro máximo histórico para la compañía.

El CEO Jensen Huang atribuyó los resultados a la aceleración estructural de la computación basada en IA y al punto de inflexión que representa la denominada “IA agéntica”, destacando que la arquitectura Grace Blackwell y la interconexión NVLink están reduciendo significativamente el costo por token y ampliando la capacidad de inferencia.
La dirección también subrayó la intensificación de la inversión empresarial en infraestructura de IA, describiendo los centros de datos como “fábricas” que sustentan la nueva revolución industrial digital.
De cara al futuro inmediato, Nvidia proyecta ingresos del primer trimestre entre US$76,440 millones y US$79,560 millones, por encima de las expectativas del mercado, con un margen bruto no GAAP estimado en torno al 75%. No obstante, la compañía advirtió que las previsiones excluyen ingresos de centros de datos provenientes de China, un factor geopolítico que continúa influyendo en la dinámica del sector.
La empresa señaló además que ha asegurado inventario y capacidad productiva para sostener la demanda, aunque reconoció que restricciones de suministro podrían impactar segmentos específicos como el gaming.
Perspectiva:
Los resultados consolidan la narrativa de Nvidia como la infraestructura base del ciclo de inversión en inteligencia artificial global. Más allá de la magnitud de las cifras, el dato estratégico es la concentración del crecimiento en centros de datos, lo que sugiere que la monetización de la IA se está desplazando desde aplicaciones hacia la capa de cómputo. En ese contexto, la evolución de la demanda empresarial, la hoja de ruta tecnológica y las tensiones regulatorias internacionales serán determinantes para evaluar la sostenibilidad del ritmo de expansión.







