Diario Financiero.- En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad financiera y los efectos del cambio climático, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) proyecta que la economía nacional crecería alrededor de un 4.0 % en 2026, respaldada por la inversión pública, la transmisión de la política monetaria y términos de intercambio favorables.
Así lo expusieron Julio Andújar Scheker y Francisco Ramírez en un artículo publicado en Página Abierta, foro de opinión técnica del Banco Central, donde destacan la importancia de un análisis riguroso y sustentado frente a visiones excesivamente pesimistas sin base técnica suficiente.
Coincidencia con organismos internacionales
El BCRD subraya que sus proyecciones no se encuentran aisladas, sino que coinciden con estimaciones de organismos internacionales de referencia. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional proyectan un crecimiento de 4.5 % para República Dominicana en 2026, mientras firmas privadas como Consensus Forecast y Focus Economics anticipan una expansión de 4.1 %.

En contraste, la CEPAL prevé un crecimiento de 3.6 %, cifra inferior a la proyección central del Banco Central, aunque dentro de un rango consistente con un escenario de recuperación moderada.
Factores que sustentan el escenario base
Según el análisis institucional, el crecimiento proyectado para 2026 estaría impulsado por un aumento de la demanda interna, apoyado en una mayor inversión pública, así como en la transmisión continua de las medidas monetarias implementadas en 2025.

A ello se suman términos de intercambio más favorables, caracterizados por precios elevados del oro y cotizaciones del petróleo relativamente bajas, elementos que alivian la balanza externa y contribuyen a la estabilidad macroeconómica.
Visión de corto plazo: recuperación gradual
En el corto plazo, la economía dominicana ha enfrentado condiciones financieras internacionales restrictivas, moderación de la inversión privada y choques climáticos, como los efectos de la tormenta Melissa sobre el sector agropecuario.
No obstante, el Banco Central estima que, conforme se normalicen las condiciones monetarias y se dinamice el gasto público, el crecimiento del PIB podría acelerarse desde 2.1 % en 2025 hasta cerca de 4.0 % en 2026, reafirmando la capacidad de resiliencia del país frente a choques adversos.
Enfoque de largo plazo y reformas estructurales
Desde una perspectiva de largo plazo, el artículo resalta que República Dominicana cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos, reflejados en la estabilidad del sistema financiero, posiciones externas manejables, un marco de política monetaria creíble y expectativas de inflación ancladas.
Si bien se reconoce la necesidad de reformas estructurales adicionales para elevar el crecimiento potencial, el Banco Central enfatiza que estos procesos requieren tiempo, consenso y coordinación público-privada, como ocurre en el marco del programa META 2036.
Compromiso institucional
El BCRD reafirma su compromiso de informar de manera oportuna y transparente sobre la evolución de la economía y las decisiones de política monetaria, en cumplimiento de su mandato de estabilidad de precios y fortalecimiento macroeconómico, ofreciendo a empresas y hogares información clave para la toma de decisiones.
















