Diario Financiero.– Los mercados financieros vivieron este viernes una jornada histórica para los metales preciosos. La plata superó por primera vez los US$100 la onza, mientras el oro se acercó a la barrera psicológica de los US$5,000, impulsados por una combinación de turbulencia geopolítica, desconfianza institucional y búsqueda de activos refugio.
La plata al contado avanzó hasta US$100.29 la onza, con un alza diaria de 4.2%. En lo que va de 2026, el metal acumula ganancias cercanas al 40%, luego de haber duplicado su precio durante 2025, reflejando un cambio estructural en la percepción de riesgo de los inversionistas.

El oro, por su parte, alcanzó un máximo histórico de US$4,967 la onza, antes de moderar ligeramente su avance. Aun así, registró su mejor semana desde marzo de 2020, en pleno inicio de la pandemia.
Presiones políticas y dudas sobre la Fed
El repunte de los metales se intensificó tras nuevas señales de inestabilidad política en Estados Unidos. El presidente Donald Trump amenazó esta semana con imponer aranceles de hasta 25% a países europeos si no facilitan la adquisición de Groenlandia por parte de EE. UU., una postura que, aunque luego fue matizada en el Foro Económico Mundial de Davos, mantiene elevada la incertidumbre global.
A este escenario se suma el creciente conflicto institucional entre la Casa Blanca y la Reserva Federal. El Departamento de Justicia abrió una investigación criminal contra el presidente del organismo, Jerome Powell, relacionada con renovaciones en la sede de la Fed. Powell calificó la pesquisa como un “pretexto” para presionarlo sobre las tasas de interés.
“Los constantes cambios de rumbo de la administración Trump están empujando a los inversionistas fuera del dólar y de los bonos del Tesoro”, señaló Stephen Innes, de SPI Asset Management.
Déficit estructural y rol de los bancos centrales
En el caso de la plata, el mercado enfrenta su quinto año consecutivo de déficit estructural, con una demanda que supera la producción en alrededor de 200 millones de onzas anuales. Según Philip Newman, director de Metals Focus, la plata se está beneficiando de las mismas fuerzas que impulsan al oro como activo de inversión.
Los bancos centrales continúan reforzando esta tendencia. De acuerdo con el World Gold Council, se proyectan compras cercanas a 755 toneladas de oro en 2026, muy por encima del promedio histórico, lideradas por Polonia, Brasil y China.
En este contexto, Goldman Sachs elevó su proyección del oro a US$5,400 la onza, mientras Bank of America considera posible un avance hasta US$6,000 durante la primavera.
Perspectivas y próximos catalizadores
Los mercados anticipan que la Fed mantendrá sin cambios las tasas en su reunión del 27 y 28 de enero, aunque descuentan dos recortes adicionales en el segundo semestre. También crece la expectativa sobre quién sustituirá a Powell cuando su mandato concluya en mayo.
“Nuestra proyección sitúa la plata en US$200 la onza para finales de este año”, afirmó Nigel Green, de deVere Group, reflejando el tono cada vez más optimista entre algunos analistas.
















