Durante el año 2025, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) imprimió una mayor velocidad a la entrega de obras viales, respondiendo a reclamos históricos de la población y a cuestionamientos persistentes de la oposición política.
El 2025 se ha convertido en un punto de inflexión en la ejecución de infraestructura del Gobierno dominicano. Tras varios años de críticas por retrasos en proyectos estratégicos, la administración del presidente Luis Abinader inició una fase de entrega sostenida de obras de alto impacto, particularmente en materia de conectividad vial.
El año comenzó con la entrega del segundo tramo de la Avenida Ecológica, una obra financiada a través del fideicomiso RD Vial, que permitió avanzar en la descongestión del tránsito entre el Este y el Gran Santo Domingo.

En abril, el Gobierno inauguró la ampliación de la Autopista Duarte y el nuevo peaje, eliminando el antiguo punto de cobro que por años afectó a los residentes de Pedro Brand. Esta intervención mejoró el flujo vehicular en una de las principales arterias del país y redujo costos de traslado para miles de usuarios diarios.

Para el mes de agosto, se inauguró la Circunvalación de Baní, una obra largamente esperada y utilizada recurrentemente por sectores opositores como símbolo del retraso en infraestructura. Su entrada en operación elevó la conectividad de la región Sur, reduciendo tiempos de viaje y fortaleciendo el comercio regional.

En octubre, el MOPC entregó el paso a desnivel de la avenida 27 de Febrero con Isabel Aguiar, una infraestructura demandada durante décadas. Esta obra integra el gran circuito vial del Sur, facilitando el acceso rápido hacia Azua, Baní, Barahona, San Juan y Pedernales, una región históricamente relegada en inversión pública.

En días recientes, fue inaugurado el tramo final de la Avenida Ecológica financiado en su totalidad por el Fideicomiso RD VIAL, consolidando un corredor estratégico que permite conectar el Puerto Caucedo con la Autopista del Nordeste, la Circunvalación Juan Bosch y el Cibao, sin atravesar la ciudad. Esta obra representa un alivio estructural al tránsito metropolitano.
De forma paralela, el Kilómetro 9 de la Autopista Duarte muestra avances visibles, lo que genera expectativas de solución definitiva a uno de los principales cuellos de botella del transporte nacional.

Las obras viales constituyen un factor clave del desarrollo económico, al agilizar el tránsito, conectar provincias, dinamizar el comercio interno, impulsar el turismo y elevar la competitividad del país frente al exterior.
De cara al futuro, el Gobierno mantiene el compromiso de entregar la Circunvalación de Navarrete, la Circunvalación de San Francisco de Macorís e iniciar la Autopista del Ámbar, cuyo proceso de licitación ya fue activado.
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