Diario Financiero.- El mercado petrolero mundial se encamina hacia un superávit histórico en 2026, impulsado por una ola extraordinaria de nueva oferta que coincide con una demanda debilitada. Las advertencias de los principales traders y bancos de inversión provocaron una caída inmediata en las cotizaciones: el WTI descendió a USD 58.82 y el Brent a USD 62.42, niveles que representan desplomes superiores al 14% interanual.
Trafigura, uno de los mayores comercializadores de crudo del planeta, anticipó que el mercado enfrenta un escenario de sobreoferta difícil de evitar. Su economista jefe, Saad Rahim, sostuvo que el próximo año se observará “un exceso o un superávit excesivo”, advirtiendo que la industria se aproxima a un desbalance inédito. La AIE respalda estas proyecciones al estimar un excedente de más de 4 millones de barriles diarios, equivalente al 4% del consumo global, lo que marcaría el mayor exceso registrado.
Los bancos de inversión coinciden con este panorama. Goldman Sachs prevé que el WTI promediará USD 53 en 2026, mientras que la EIA proyecta un Brent entre USD 54 y USD 55, muy por debajo de los valores actuales. La sobreoferta proviene principalmente de los proyectos offshore de Brasil y Guyana, que aportarán entre 500.000 y 700.000 barriles diarios, sumados al dinamismo de los productores de esquisto de EE.UU.
Demanda débil amplifica el problema
El repunte de la oferta coincide con un crecimiento de la demanda más débil en más de una década. China, que aportó más del 60% del crecimiento de la demanda global en los últimos diez años, redujo su consumo de derivados del petróleo en 2,5% entre 2021 y 2024, en línea con el avance acelerado de la electrificación automotriz. Solo en 2024, los vehículos eléctricos desplazaron más de 1,3 millones de barriles diarios, cifra que la AIE estima superará los 5 millones para 2030.
Rahim advierte que incluso un repunte mayor al previsto en la demanda sería insuficiente para absorber la ola de nueva producción. En lo que va del año, el Brent acumula una caída del 16%, encaminándose a su peor desempeño desde 2020.
La OPEP+ se queda sin alternativas claras
El cartel amplió su producción tras revertir parte de sus recortes voluntarios, añadiendo 2,25 millones de barriles diariosdesde abril. Aún quedan por reincorporar 1,24 millones, pero avanzar sin coordinación podría empujar los precios por debajo de los puntos de equilibrio fiscal de varios productores.
El dilema para la OPEP+ es evidente: recuperar cuota de mercado a costa de precios más bajos, o proteger los ingresos sacrificando participación, mientras los productores no OPEP —especialmente en América— mantienen un ritmo ascendente sin señales de freno.
Según Goldman Sachs, el mercado comenzará a reequilibrarse en 2027, cuando la ola de oferta llegue a su punto final y los precios deprimidos frenen la inversión en el sector del esquisto estadounidense.







